las cláves del éxito
Si hay un puerto especializado en el manejo del rastro de la vieira, ese es Tragove. Los marineros cambadeses son herederos de una larga tradición en la captura de esta especie, y a estas alturas pocos son los que les pueden dar lecciones sobre cómo, cuándo y dónde lanzar el aparejo al mar para sacar una buena cosecha de este bivalvo. Sin embargo, este año los barcos de Cambados tienen que hacer hueco a un número creciente de embarcaciones de otros puertos, que llegan hasta las aguas de O Galiñeiro atraídas por ese valor seguro que es la vieira.
¿Qué es lo que tiene esta especie? Para empezar, que permite a los armadores hacer un cálculo bastante ajustado de las ganancias del día antes de hacerse al mar. Las capturas están sometidas a unos topes (28 kilos por tripulante) y se venden a un precio pactado de antemano (4,20 euros el kilogramo). Llegar a la zona de trabajo, situada muy cerca de tierra, no exige gastar demasiado combustible, una cuestión muy importante ahora que el alimento de los motores está por las nubes. Los barcos de Cambados tienen O Galiñeiro al lado de casa, los de O Grove, más o menos a la misma distancia, y los que tienen el puerto base en Rianxo se trasladan temporalmente a este lado de la ría para ahorrar.
Esa posibilidad de prever el resultado económico de la jornada antes de salir del puerto resulta muy atractivo para la flota. Pero aún hay otros muchos factores que explican las razones por las cuáles este año se ha duplicado el número de barcos que participan en la campaña: si en la anterior eran unos 30 los que formaban la flota de trabajo, ayer fueron 53 los que se hicieron a la mar.
«A vieira é un alivio para moitos barcos», explica Francisco Miser, vicepatrón de la cofradía de Cambados. Este año, especies que hasta ahora resultaban rentables, escasean en las aguas de la ría. Por eso, aunque especies como la volandeira o el pulpo están alcanzando buenos precios en lonja, «non son rentables, porque as cantidades que se pescan son moi pequenas». Es esa la razón de que este año tantos marineros se hayan decidido a ponerse a arañar el fondo del mar con el rastro de vieira.
En las características de ese arte radica otro de los motivos del éxito de la vieira. «O rastro lévalo para terra», así que es más difícil que desaparezca durante la noche. No ocurre lo mismo con otras artes de trabajo, como los miños, que demasiadas veces «desaparecen do mar».
El número de barcos aumentó en la segunda jornada de trabajo
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Barcos ayer