La primera vieira comercializada por la cofradía de Cambados llega hoy al mercado

Ayer, los barcos arribaron a puerto cargados con 3.900 kilos de marisco

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La vieira arousana llega hoy al mercado. Protegidas por un precinto de plástico y una etiqueta de un fuerte color azul, las delicadas hijas de la ría saldrán a reconquistar aquellos espacios de los que llevan meses desterradas por culpa de la toxina. Este año, su reentrada en los circuitos comerciales tiene una particularidad: está amparada por la empresa Porto de Cambados, una firma en la que tiene parte y arte la Cofradía San Antonio. El pósito cumple hoy, pues, una de sus viejas aspiraciones: participar de forma activa en la comercialización de sus productos.

Ayer, Mar Ambroa, gerente de Porto de Cambados, tuvo un día ajetreado. Como ya había hecho el pasado miércoles, las primeras horas de la mañana las invirtió en supervisar la llegada a puerto de la vieira. A eso de las once esa tarea estaba, de nuevo, terminada.

El bivalvo pescado ayer, unos 3.900 kilos, fue trasladado a la depuradora de Mariscos Veiro, en el otro extremo de Tragove, donde permanecerá hasta esta mañana. Luego será sometido al mismo proceso de evisceración por el que pasaron ayer los 3.100 kilos pescados en la primera jornada de campaña. Mientras una treintena de operarias se encargaba de esa tarea, Mar Ambroa gestionaba por teléfono las primeras ventas de vieira. «De pedidos no vamos mal, pero tampoco es una maravilla», explicaba a las puertas de la sala de eviscerado. Estamos en febrero, razonaba, y este no es un mes demasiado bueno para las ventas. «Si esto fuese antes de Navidad, la cosa sería muy diferente», argumenta Ambroa.

Campaña tardía

Y es que esa es otra de las particularidades de la campaña de la vieira: que ha empezado tarde, muy tarde, casi cuando debería estar terminando. El marisco se acerca a la época del desove. Y cuando este comience, la vieira adelgazará, su calidad bajará y, además, la toxina volverá a enseñorearse de los fondos de la zona de O Galiñeiro. Así que Porto de Cambados trabaja con la previsión de que este va a ser un año de poca producción.

De momento, en ninguna de las dos jornadas de trabajo se ha alcanzado el tope de 5.000 kilos diarios con los que contaba la firma. Y no es que escasee el producto, sino que muchos de los barcos que se habían apuntado a la campaña no han acudido a su cita con el rastro. Ante esa situación, y para no desaprovechar el tiempo, la cofradía ha revisado al alza los topes de captura, que ayer estaban ya en 28 kilos por tripulante.