Tres vecinos de Sanxenxo son los supuestos autores de un robo registrado en un hotel de Portonovo a principios del mes de enero. La Guardia Civil ha procedido a la detención de estas tres personas, a las que se les imputa un delito de robo con fuerza. También ha conseguido recuperar parte del botín que se llevaron: cuarenta televisores LCD de 32 pulgadas, valorados en más de 10.000 euros.
Fue a principios del mes de enero cuando los propietarios del establecimiento hotelero denunciaron ante el instituto armado el robo. El hotel se encuentra al paso de la carretera PO-308 y estaba cerrado por vacaciones, lo que fue aprovechado por los asaltantes para forzar uno de los accesos y entrar al interior del recinto. Una vez allí, se tomaron su tiempo. Aprovechando que no había nadie, fueron habitación por habitación sustrayendo cada uno de los televisores. Consiguieron hacerse con un total de cuarenta LCD de 32 pulgadas. La cifra de teles robadas coincide con el número de habitaciones que oferta este establecimiento, situado a pie de playa. El botín se completó con el robo de buena parte del equipo informático y de otros enseres, aparentemente, de menor valor económico.
De investigar el caso se encargó el equipo de la policía judicial de Cambados. Primero llevaron a cabo una inspección ocular del establecimiento con el objetivo de encontrar huellas dactilares o cualquier otro indicio que ayudara a identificar y localizar a los ladrones. Los agentes barajaron dos posibilidades: que el robo fuera cometido por una banda itinerante o por un grupo autóctono. La segunda opción resultó ser la acertada pues, esta misma semana, se ha procedido a la detención de tres vecinos de la localidad. Se trata de C.O.P., de 35 años de edad, A.R., de 56, y C.P.M., de 32. Los tres son naturales de Sanxenxo y serán puestos, en breve, a disposición del Juzgado número cuatro de Cambados, donde tendrán que responder de un delito de robo con fuerza.
Búsqueda de compradores
La detención de estas tres personas y la recuperación de parte del botín no ha puesto fin a la investigación policial. La Guardia Civil explicó ayer que el caso sigue abierto. Quieren localizar e identificar a las personas que llegaron a adquirir alguno de estos televisores robados. A ellos se les podría imputar un delito de receptación.