Amigos de Galicia atiende a un centenar de personas que viven en infraviviendas

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La familia García Vargas no es la única que lo pasa mal en estos días de frío siberiano. Que las necesidades son muchas en estos tiempos de crisis no es secreto alguno, y por eso Amigos de Galicia le echa una mano a más de 1.700 personas en la comunidad autónoma.

En algunos casos son familias que se quedaron sin trabajo pero que vivieron tiempos mejores y todavía mantienen sus viviendas en condiciones. La calefacción, el agua caliente y el aislamiento de sus ventanas son vestigios de otros tiempos que conviven con los paquetes de comida de Amigos de Galicia y la ropa que la entidad entrega a sus hijos junto con las facturas pagadas de la luz o el gas.

Pero otras veces las necesidades vienen de muy atrás, y donde durante más de diez años apenas entran ingresos, es muy difícil que se pueda mantener la vivienda en condiciones y hacer las obras de mantenimiento necesarias para que la casa conserve la dignidad que a duras penas sostienen sus inquilinos.

Amigos de Galicia calcula que más de un centenar de personas a las que ellos atienden malviven en esas circunstancias, porque serán unas cincuenta casas en toda Galicia las que necesitan de reparaciones tan urgentes o más que las de la familia de Rubiáns. Por supuesto, son muchas más, pero Amigos de Galicia contabiliza las que ellos protegen en su telaraña benéfica, una red de ayuda que se basa, sobre todo, en la protección de la infancia, por eso ellos centran sus recursos en los hogares con menores a su cargo.

Red de voluntarios

Son muchas las empresas y los particulares que colaboran con la entidad, ya sea con ayudas económicas o con la donación de alimentos no perecederos. Pero ahora, con la llegada del invierno y la necesidad de realizar obras de urgencia en las casas de los beneficiarios, Amigos de Galicia pide la colaboración de empresas del sector de la construcción y de obreros del ramo que pueden colaborar poniéndose manos a la obra. A la espera de que el llamamiento dé sus frutos, los interesados pueden acercarse a la nave de la entidad, en Rubiáns, o llamar al teléfono 986 189 721.