Cruz Roja amplía las pernoctas a los transeúntes a causa del frío

Las habitaciones del albergue de Vilagarcía se llenaron la noche pasada

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Dormir en la calle es duro cualquier día del año, y quien nunca tuvo que hacerlo no se imagina en qué momento se puede cruzar esa peligrosa línea que transforma al pobre en indigente. Pero dormir en la calle a cero grados de temperatura, que son las mínimas que se registran estos días en la comarca, es peor. Por eso Cruz Roja aplica en estas fechas una moratoria y amplía las pernoctas en el albergue.

Estas instalaciones están pensadas para una estancia provisional, para dar cobijo de noche a los miles de transeúntes que se mueven por toda España, de ahí que en casi todas las ciudades haya un albergue que les proporciona cama. Pero precisamente por esa provisionalidad, el tiempo máximo de pernocta es de tres noches, y tras agotarlas, cada usuario no puede volver hasta quince días después. Pero en ocasiones puntuales, como ocurrió cuando llegaban polizones a Vilagarcía, o ahora, cuando las temperaturas en la calle rozan los cero grados, se hace una excepción y se permite a los sintecho que viven en la ciudad que pasen en el albergue las noches que necesiten.

Así lo indicó ayer Marian Vélez, la responsable de la oenegé en Vilagarcía. «De hecho, algunos de los que están habitualmente en la calle están durmiendo estos días aquí». Y puntualizó: «El que no lo hace es porque no quiere, porque pueden dormir y estar hasta que abra el comedor de Cáritas, a donde van a desayunar».

Las once plazas ocupadas

Quizás por ese frío glaciar de los últimos días, la pasada noche estuvieron cubiertas las once plazas del albergue. «Pero en días anteriores hubo alguna libre. Hay que pensar que son personas que van de un lado a otro, y si no están en Vilagarcía es porque están en otro albergue, en otro sitio».

Lógicamente, hay que cumplir unos horarios y unas normas de conducta que no siempre aceptan todos los sintecho, acostumbrados a vivir a su manera.