La rehabilitación, clave para evitar incendios en el casco de Viveiro

Torres hidrantes y bocas de riego, una red para usar en caso de fuego

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Las obras de rehabilitación del casco histórico de Viveiro han permitido que este espacio urbano cuente con una red de torres hidrantes y bocas de riego que permitan actuar a los servicios de extinción de incendios sin depender de las motobombas. De superficie o enterradas, el arquitecto responsable del casco histórico, Santiago Meitín, explicó que hay torres hidrantes en A Fontenova esquina con Pastor Díaz (la que se utilizó el domingo para extinguir el incendio); en Santa María en la esquina con la Calexa das Monxas -«enterrada para no degradar el entorno»-, y en la plaza de Lugo. Además también se ha instalado en O Celeiriño, en la rúa Grande. En cuanto a las bocas de riego, «por cada calle hay dos, por lo menos». La diferencia entre uno y otro elemento es la tubería, de 93 de diámetro frente a 50, lo que permite mayor presión y continua de agua a la manguera de extinción conectada.

«El casco histórico es un polvorín», señalaban los bomberos. Y ayer, desde Protección Civil, Manuel Expósito incidía en la necesidad de que los propietarios de estos inmuebles extremen precauciones. «Revisar las instalaciones eléctricas, no sobrecargar enchufes, no acercar radiadores a elementos de fácil combustión. Es lo que venimos diciendo. Lo idóneo sería que estas casas estuvieran rehabilitadas, pero hablamos de inversiones de dinero a veces inalcanzables», dijo. Y al respecto del incendio del domingo, Expósito añadió que se evitó que las llamas se expandieran por el casco, «porque dentro de lo malo había espacio para operar y la coordinación entre los medios disponibles funcionó». Los inmuebles anexos estaban además rehabilitados. El informe elaborado por los técnicos municipales recoge, tal y como avanzó La Voz el martes, que los propietarios deberán «desmontar fachadas, galerías y cubierta para evitar daños, y arriostrar para que no sufran por humedad o desplome los edificios anexos», dijo Meitín.

La torre hidrante que permitió a los bomberos contar con agua continua para sofocar el fuego. p. losada