Los indignados retiran el campamento, pero mantienen las concentraciones

El movimiento 15-M celebra mañana en Lugo una Marcha pola Humanidade


lugo / la voz

La de mañana será una fecha muy simbólica para el movimiento 15-M. Se cumple un mes desde la primera concentración espontánea en la calle, y en todo este tiempo el movimiento ha ganado en fuerza y organización. En Lugo, la jornada significa el fin de una etapa y el comienzo de otra diferente. Los indignados decidieron en asamblea levantar mañana el campamento que está instalado en la Praza Maior. Pero el movimiento 15-M no se acaba en la acampada, y ayer mismo, Pepe Saavedra, uno de los indignados, confirmaba que mantendrán las asambleas dos veces por semana, el jueves y el domingo, a las ocho de la tarde.

En principio, estas concentraciones seguirán realizándose en la Praza Maior, pero no descartan trasladarlas a otros barrios lucenses para dar a conocer su causa y su trabajo. Lo que sí harán es mantener un puesto de información permanente en la plaza.

El dilema sobre si levantar o no el campamento generó un intenso debate en el seno del movimiento. Había quien opinaba que la acampada estaba desgastando el fin último de esta protesta, pero otros no tenían tan claro que sin tiendas pudieran ser igual de visibles.

Iluminarán la Muralla

En cualquier caso, mañana por la tarde retirarán las tiendas, y a las nueve de la noche la cita será en la Mosqueira. Allí llevarán a cabo la Marcha pola Humanidade, en la que invitan a participar a todo el mundo. Cada uno debe llevar una vela y un papel en el que esté escrito un problema y una solución. Recorrerán la Muralla con las velas encendidas, que luego dejarán en el monumento para iluminarlo.

No es el único acto organizado para estos días. Coincidiendo con el Arde Lucus, el domingo, realizarán una Marcha de Escravos, bajo el lema Xa non é tempo de escravitude, para los que se sienten «escravos de políticos e banqueiros». Los indignados proponen ataviarse como esclavos y, partiendo de la Praza do Campo Castelo a las siete de la tarde, recorrer las calles de la ciudad de forma pacífica.

Uno de los motivos por los que decidieron retirar la acampada es para centrarse más en moverse y darse a conocer. Una primera toma de contacto ya la realizaron el pasado fin de semana, y la experiencia fue muy positiva. Participaron en el Corre con Nós y en las fiestas de Albeiros, donde instalaron una mesa informativa y despertaron gran interés entre los asistentes. A estas alturas, llevan más de dos mil firmas recogidas.

Además, tienen previsto también remitir una petición al Defensor del Pueblo para lograr un cambio en la Ley Electoral. Entre otras cosas, piden que se modifique el sistema de proporcionalidad de votos y escaños para eliminar el bipartidismo.

Por otro lado, el alcalde de Lugo, José López Orozco, acogió con alegría y agradecimiento la decisión de los indignados de retirar el campamento. Afirmó que le preocupaba el hecho de que la presencia de las tiendas interfiriese en el desarrollo del Arde Lucus que comienza este viernes. Aun así, manifestó que comprende los problemas planteados por el movimiento 15-M, «con independencia de que haxa cuestións máis ou menos discutibles nas súas posicións», y matizó que se debe separar el trigo de la paja porque en esta movilización «hai trigo».

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