Agricultura busca un pacto para evitar la desaparición de 22.000 granjas

Arias Cañete insta a la industria láctea y a las grandes superficies comerciales que lleguen un acuerdo para evitar la dependencia de Francia

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El Ministerio de Agricultura busca un acuerdo con la industria láctea y las grandes superficies comerciales para que adquieran a los ganaderos la leche «por lo menos cubriendo los costes de producción» para evitar la desaparición de 22.000 explotaciones y la dependencia de Francia.

Así lo ha afirmado en una entrevista con el programa Hoy por Hoy de la Cadena Ser, en la que el ministro Miguel Arias Cañete alertó de las consecuencias de que se pierda este sector productivo. Si se cierran las granjas lácteas, se dependerá de las importaciones de Francia y entonces «los franceses se encargarán de ponerla bastante más cara» al consumidor de la que se producía en España y «no sé si con la misma calidad».

En la entrevista reconoció que el sector «lo está pasando muy mal» por los bajos precios del lácteo y el incremento del coste de los piensos, por lo que urgió un pacto por el lácteo que vaya «más allá de leyes coercitivas». Ha constatado que «hay una gran presión» de las grandes superficies sobre las industrias lácteas, al ser un producto de «consumo masivo» que se utiliza como «producto reclamo» en los lineales para atraer a clientes y «una batalla por el precio final» para lograr que sea lo más »barato« posible.

Una presión en la cadena alimentaria que se propaga «hacia atrás» y afecta a los eslabones más débiles de la cadena, los ganaderos. Entre las medidas de apoyo al sector, el Gobierno estimula la concentración de las cooperativas para sumar mayor oferta y trabaja en la nueva norma de mejora de la cadena de valor para evitar «prácticas abusivas» que complican la formación de precios. A nivel general, resaltó en la entrevista la imparable internacionalización de las empresas agroalimentarias españolas, que ya «han ganado la batalla de la calidad» que reconocen los mercados aunque no todavía la de los precios.

La alta gastronomía y el turismo mejoran además la posición competitiva de los productos españoles, añade. Apunta que alimentos españoles están presentes no sólo en la UE -»mercado más potente«-, sino también en los emergentes como China, Rusia o EEUU y que el sector agroalimentario contribuye a equilibrar la balanza comercial.

Ha subrayado que, ante la caída del consumo interno, los empresarios se han puesto las pilas y empiezan a viajar» para vender fuera y la tarea del Gobierno es facilitarles el acceso y eliminar las barreras sanitarias que puedan obstaculizar los envíos de productos como los cárnicos. Destacó que se vende mucho ganado a los árabes, «cerdo a mansalva» a China, especialmente la «casquería»- y vinos, aceites y frutas y hortalizas con cantidades «muy buenas».