«Frente al virus Schmallenberg no hay vacunas, debemos prevenir»

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El Ministerio de Agricultura tiene previsto presentar hoy a los jefes de los servicios veterinarios de la comunidades autónomas un plan de vigilancia preventivo frente al nuevo virus Schmallenberg que afecta a ganado vacuno, ovino y caprino de Alemania, Holanda, Bélgica, habiendo «saltado» también hace unas semanas hasta el Reino Unido y el norte de Francia. Provoca malformaciones y muerte de fetos y puede tener un gran impacto en la ganadería ya que también aparecen fiebres, diarreas y disminución de la producción lechera. La preocupación de los ganaderos es patente, aunque no ha alcanzado la cabaña española. El presidente de los veterinarios, Juan José Badiola, dice que aún se desconocen muchos aspectos de este virus detectado por primera vez en Alemania en el 2011, y anima a estar preparados frente a este «y los que vendrán».

-¿Estamos ante algo parecido a otra lengua azul?

-El de Schmallenberg es una variante de un virus africano bien conocido, el Akabane pues genéticamente coinciden en un 95 %. Es un virus ARN, segmentado y bastante inestable, que puede intercambiar genoma o mutar. Aún está por ver cómo se propaga.

-Tres de cada cuatro enfermedades humanas emergentes son de origen animal, ¿hay peligro de contagio?

-Los estudios serológicos realizados hasta el momento con ganaderos y veterinarios que han estado en contacto con el ganado no lo demuestran. No se han hallado evidencias, pero es complicado conocer su biología. Lo mejor es controlarlo allí donde está y eso implica una estrategia común en Europa.

-¿Se podrá evitar que llegue a España?

-Se transmite por insectos culicoides, como la lengua azul, y por vía placentaria. No hay fronteras y con el transporte es complicado combatir los vectores, que además han demostrado capacidad de adaptarse a distintos climas... Con la lengua azul lo hemos conseguido gracias a las vacunación para algunos serotipos, pero no hay vacuna frente al Schmallenberg. Ni siquiera tenemos aún un buen sistema de diagnóstico de la enfermedad. Debemos trabajar bien, con técnicos sensibilizados y laboratorios con capacidad de diagnosticar los posibles focos que surjan.

-Entonces, ¿está justificada la preocupación?

-Hay que estar vigilantes. Los ganaderos están preocupados, las cooperativas acudieron al Ministerio para que se actúe pronto, pero no veo justificado que Rusia y otros países se hayan cerrado a las importaciones de carne, porque el consumo de las reses no es la vía de transmisión de la enfermedad.