El 2011, según reflejan los indicadores analizados por Cáritas, tampoco fue un buen año para los derechos sociales básicos, que han sufrido un «retroceso» por los recortes introducidos en servicios como la educación o la sanidad. Por ejemplo, el gasto social de España con respecto a la UE refleja todavía una distancia superior a quince puntos por debajo de la media. En cuanto a la vivienda, el porcentaje de hogares que sufren retrasos en el pago de los gastos ha crecido hasta el 7 %. En el 2010, con casi 100.000 procesos en curso, se multiplicó por cuatro con respecto a los niveles del 2007 el número de sentencias de ejecuciones hipotecarias. En Educación hay un dato positivo: disminuye el abandono escolar.