A pesar del apoyo mayoritario otorgado por Pymar, condicionado en buena medida por las presiones recibidas desde la Xunta y del propio Gobierno, la sociedad acabó propinando un buen tirón de orejas al astillero vigués. «Tenemos que aprender la lección. Los astilleros somos empresas privadas y tenemos que sostenernos con nuestra cuenta de resultados. No se pueden dar más casos como estos», declaró el presidente de Pymar, Álvaro Platero, que, pese a refrendar la salvación de Vulcano, y en su condición de presidente de un astillero (Gondán, en Asturias) se mostró especialmente crítico con la empresa viguesa. «Casos como este hacen muchísimo daño a la construcción naval, a la industria auxiliar y a los trabajadores», dijo Platero. «No puede ser que las empresas privadas tengamos que solucionar nuestros problemas de esta manera, con esfuerzo de los otros, con otras empresas o de la Administración pública», añadió.
El presidente de Pymar aclaró que la mayoría de los astilleros están gestionados con solvencia «sin tener apoyos de este tipo o sin tener que estar todo el día expuestos a la opinión pública. No todos estamos en esas situaciones», concluyó al término de la votación.
Futuro incierto
Pero la quita de del 80 % y la salida del concurso de acreedores no garantiza el futuro del astillero. El sacrificio económico de la plantilla, prescindiendo de parte de su sueldo, permitió entregar el pasado mes de octubre el último barco que quedaba en las gradas. Sin carga de trabajo y sin tax lease para contratar, el astillero basa su plan de viabilidad en la firma de un buque off shore en el plazo de dos meses.
¿Cómo ha llegado Vulcano a deber 195 millones de euros? Sobre la deuda acumulada por el astillero pesa como una losa la compra de Factorías Juliana, una operación desastrosa, que llevó a la firma de Vigo a pagar millonarias penalizaciones por no ser capaz de entregar a tiempo los buques adjudicados a Juliana, hoy propiedad del grupo Armón.
¿Ha habido una actuación directiva negligente? Asime, la patronal gallega del metal asegura que sí, y ha sido una de las primeras voces en pedir que se les aparte del cargo.