El presidente del Senado no es de los que se ampara en su papel institucional para rehuir los temas de actualidad política, marcada por la agenda de reformas del Gobierno. Y esta semana ha tocado la financiera. Precedida, además, de unas polémicas declaraciones del presidente del Banco Santander, Emilio Botín, sobre la responsabilidad de los políticos en la crisis.
-¿Cree que Botín tiene alguna razón en sus críticas a los políticos?
-El señor Botín puede decir y puede opinar lo que le dé la gana, pero yo le pediría que, como responsable de uno de los grandes bancos españoles, se implicara en la reforma del sistema financiero, que es lo que necesita ahora este país y que va a beneficiar a todos los españoles. Y también le pediría que intentara sobre todo que fluyera el dinero, que el crédito llegue a las familias, que el crédito llegue a las pequeñas y medianas empresas, que es lo que va a poner a funcionar la economía.
-Se ha convertido ya en norma que los nuevos gobernantes acusen a sus antecesores de entregarle la economía en situación casi de quiebra. En el Gobierno ha habido manifestaciones contradictorias sobre la conveniencia de reformar el Código Penal para castigar a los políticos que gasten más de lo presupuestado. ¿Está de acuerdo en esta criminalización de los políticos?
-Hay que mirar siempre hacia el futuro, siempre en positivo. Es decir, si se ha despilfarrado, si se ha malgastado, si se ha malgobernado, eso ya forma parte del pasado. A partir de aquí toca arreglarlo, pero toca arreglarlo entre todos. Ahora mismo deberíamos concentrarnos en las reformas que son tan necesarias, que son tan urgentes y que deben implicarnos a todos.
-¿La reforma del Código Penal?
-Si uno despilfarra, si uno tira o se lleva el dinero, para eso está el Código Penal, y para eso están los juzgados, y hay muchos procesos abiertos a políticos. Pero yo quiero ser más positivo, quiero pensar hacia el futuro, y a mi me gustaría que todo el mundo se implicara en ese trabajo, en el proceso tan difícil que nos espera, vista la situación tan mala en la que estamos.
-El Gobierno ha anunciado cambios polémicos, como el de la ley del aborto, en educación...
-¿Y no puede ser que eso es lo que quiere una mayoría de los españoles? La reforma de la ley del aborto la llevábamos en el programa, la reforma de la educación y la supresión de Educación para la Ciudadanía la llevábamos en el programa, y los españoles nos han dado un respaldo muy amplio. Luego, ¿no será que una amplísima mayoría de españoles nos han apoyado precisamente porque llevábamos eso en el programa? Y la reforma de la educación creo que es absolutamente urgente e imprescindible. Si resulta que en España hay casi un 60 % de paro juvenil, porque no han recibido una enseñanza que les haga ser competitivos con el resto de los jóvenes de Europa, si hay un enorme fracaso escolar, si el informe PISA nos dice que estamos en el 26 de los 34 países en calidad de la educación, y si además resulta que nos gastamos 2.000 euros más por alumno que el resto de la media de la UE, es que la educación en España no funciona. Entonces hay que buscar una mejora de la educación. Lo demás es taparse los ojos o mirar para otro lado.