Al Gobierno no le han gustado nada los sueldos que acaba de ver en las entidades que han recibido fondos públicos para su fusión o para su recapitalización. Y responsabiliza indirectamente a Miguel Fernández Ordóñez. El actual gobernador del Banco de España -muy criticado por el PP cuando estaba en la oposición y cuyo mandato acaba en julio- recibirá en los próximos días una comunicación oficial en la que el ministro de Economía le reclamará explicaciones sobre los salarios, blindajes y comisiones ahora desvelados públicamente por esas entidades, entre las que se incluye Novagalicia Banco y su germen, Novacaixagalicia. Llama la atención, sin embargo, que sea Luis de Guindos, ministro de Economía, el que pida explicaciones: él mismo percibió 65.000 euros como consejero de BMN, un banco de cajas que recibió 915 millones del FROB.
El objetivo último del Gobierno es evitar que se premie «a los directivos de entidades intervenidas o que han necesitado apoyo público», según explicaba ayer la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. Pero antes quiere ver las explicaciones que da el gobernador y las medidas que aconsejaría. La respuesta es un arma de doble filo: si los justifica, se pondrá en evidencia; si los rechaza, se le pedirán explicaciones por no haberlo evitado.
¿Supondrá que se bajarán las retribuciones en las entidades con dinero público? El Ejecutivo no lo aclara. Lo cierto es que no hay un baremo real que defina cuál es el máximo que se puede cobrar en una entidad auxiliada por el FROB. Los sindicatos lo tienen claro: se puede y se deben bajar esas remuneraciones. «As cantidades son excesivas», explicaba esta semana Clodomiro Montero, responsable de la CIG en Novagalicia. «Los salarios y otros complementos se aprueban en los consejos de administración, y en muchas entidades es el propio Estado el que los controla. Si ha decidido congelar el sueldo de los funcionarios, ¿qué le impide hacerlo ahora en esos bancos que tutela?», se pregunta José María Martínez, responsable de banca de Comisiones Obreras.
Este sindicato ha pedido ya la supresión de blindajes a los altos directivos en la banca con dinero público. Lo cierto es que solo en ese capítulo, en las indemnizaciones por despido, se contabilizan hasta 17 millones de euros entre presidentes y consejeros delegados de las entidades rescatadas. Y ello teniendo en cuenta que Caja España-Duero no dio todos los datos.
Esta semana, en una reunión con los sindicatos, José María Castellano aseguró que los salarios fijados en Novagalicia están en consonancia con el mercado. Castellano, como presidente, percibe un sueldo de 842.000 euros, igual que su consejero delegado. La entidad asegura que paga a sus ejecutivos 2,5 veces menos que la media del sector en España. Rodrigo Rato, en Bankia, gana 1,4 millones.