Los venezolanos apuran por tercer día sus compras ante el temor a que les perjudique más la devaluación
Por tercer día consecutivo, los venezolanos salieron ayer a la calle armados con dinero en efectivo o con tarjetas de crédito a comprar electrodomésticos, neumáticos, repuestos de automóviles, colchones. Es decir, todo lo que se pueda guardar y comercializar o usar posteriormente, para proteger su dinero de la inflación, tras el anuncio de devaluación del bolívar, que pasó de una tarifa fija a un cambio dual con una caída del 50% desde el viernes.
Pero la Guardia Nacional y el Instituto de Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis) empezaron a tomar ayer por la tarde las primeras medidas contra la práctica ilegal de aumentar los precios, como había anunciado el presidente Hugo Chávez.
El mandatario amenazó el domingo con «expropiarles sus negocios y dárselos a los trabajadores» a los comerciantes que «especulen». Y llamó «al pueblo a darle un freno a la especulación y no hacer compras nerviosas».
Así, varios comercios en Caracas y Maracaibo, especialmente de alimentos, fueron cerrados en la tarde de ayer. En Zulia, cerraron por 24 horas la cadena de hipermercados Éxito (de capital colombiano, y aliada con Carrefour), por incrementar los precios.
Jorge Hernández, vendedor de Pablo Electrónica, uno de los comercios de electrodomésticos más conocidos de la capital, observaba una fila de más de una manzana para entrar a la tienda, ubicada en la céntrica zona caraqueña de La Candelaria (mayoritariamente habitada por españoles).
«Esto es horrible», comenta. «El sábado la gente se llevaba cuatro televisores y los pagaba con tarjeta de crédito. Hoy [por ayer] es igual, y hay hasta peleas para comprar», señala. Mientras compraba dos aparatos de aire acondicionado, a su vez, Alicia González aseguró que «pensaba adquirirlos después, pero todo va a estar más caro, así que hay que hacerlo de una vez, aunque uno tenga que aguantar la cola».
Otro comprador, Alberto Stredel, reflexiona que «hay racionamiento de electricidad, pero con lo que está comprando la gente, se gastará más». A consecuencia de una severa sequía en el país el año pasado, está comprometida la generación hidroeléctrica, que representa un 70% de la producción total del país.
Piezas de coches
Pero el lunes, no solo en Caracas sino en todo el país, incluyendo isla Margarita y la península de Paraguaná (zonas libres de impuestos) el mensaje no caló, pues las largas filas de potenciales compradores eran la constante.
Pero si los electrodomésticos llevan la batuta en el consumo, les siguen los recambios de automóviles, ya golpeados en el 2009 por la crisis de divisas.
Javier Elcán, gerente de una tienda de repuestos del norte de Caracas, señala que «se han llevado sobre todo neumáticos, pero también baterías, cosas que incluso no se pueden guardar mucho tiempo. Todo esto es una locura, pero la gente sabe que viene más inflación».
El tipo de cambio pasó de 2,15 bolívares por dólar, en el que estaba anclado hace cinco años, a uno dual de 2,60 para importaciones consideradas esenciales y 4,30 para las demás. Además, rige un mercado negro en el que el precio de la divisa estadounidense supera los 6 bolívares.
En Venezuela, además, desde hace siete años rige un control de cambios mediante el cual las compras de divisas al Estado, principal generador de las mismas, deben pasar por un engorroso proceso burocrático.
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