De Portugal a Estonia y de Grecia a Finlandia, entra en vigor la ampliación del Espacio Schengen, que suprime los controles de los nuevos miembros de la UE.
De Portugal a Estonia, y de Grecia a Finlandia, a partir de esta medianoche los ciudadanos comunitarios podrán ir aún más lejos sin controles aduaneros, en una Europa sin fronteras que ya cuenta con 404 millones de personas y 3,6 millones de kilómetros cuadrados. A partir de las 00.00 se suprimen los controles terrestres y marítimos de los nueve países que entraron en la Unión Europea en 2004, para extenderse a un total de 24 países del continente. Estos países de Europa Central y del Este celebran su inclusión en el Espacio Schengen (Europa sin fronteras). Se trata de Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia y Malta, es decir todos los que entraron en la UE en 2004 menos Chipre, que ha solicitado una moratoria. La eliminación de los controles fronterizos simboliza por ello la caída de las últimas barreras físicas que separan a los países de Europa central y oriental que integraron el desaparecido bloque soviético.
La supresión de fronteras facilitará, además de los viajes, la vida de cientos de miles de personas en las regiones fronterizas entre Polonia y Alemania, donde existen familias repartidas a ambos lados de la frontera, algo que también ocurre por ejemplo entre Hungría y Austria. La elección de esta fecha para la eliminación de los controles fronterizos quería facilitar el tránsito de cara a las fiestas navideñas.
Los viajes de placer y las estancias de estudio o trabajo serán más sencillas no sólo para los ciudadanos comunitarios sino también para los de países terceros, que podrán circular por los 24 países con un único visado. Las conmemoraciones por la apertura de fronteras tendrán lugar esta medianoche en cuatro lugares: las fronteras entre los tres países bálticos; los pasos Alemania-República Checa-Polonia; los de Austria-Hungría-Eslovaquia y los de Italia-Eslovenia.
El espacio Schengen tiene el objetivo de facilitar la libre circulación de ciudadanos de la Unión Europea e introducir medidas compensatorias de seguridad a partir de una registro común europeo. Precisamente, la apertura de fronteras es posible tras la implantación en esos nueve países de una versión mejorada del fichero informático de datos policiales SIS (Sistema Informático Schengen). Estos países han puesto en marcha una versión más moderna (llamada SIS II) que incluirá datos biométricos, pero los retrasos por problemas técnicos causaron una gran frustración entre los diez países que ingresaron en 2004, que consideraban que eran tratados como miembros de segunda.
Dos países de la UE han rechazado formar parte del «espacio Schengen»: Reino Unido e Irlanda, mientras que sí participan otros dos países extracomunitarios (Noruega e Islandia) y un tercero (Suiza) tiene previsto unirse el próximo año. Tampoco forman parte Rumanía y Bulgaria, que entraron en la Unión Europea el pasado 1 de enero.
La futura ampliación de Schengen a Rumanía está cargada de polémica después de que la comunidad rumana en Italia haya denunciado numerosas expulsiones de inmigrantes rumanos considerados «peligrosos» de la República.
Schengen es el nombre de un pueblo luxemburgués de 500 habitantes que limita con Alemania y Francia donde se firmó el primer acuerdo de levantamiento de fronteras entre esos tres países más Bélgica y Holanda, y al que se adhirió España en 1991.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios