Hollywood no sólo produce películas cuestionando la invasión de Irak, también critica otros asuntos del Gabinete Bush. Y si la Casa Blanca ya expresó una protesta formal contra Martin Sheen por «abusar» de su condición ficticia de presidente de la nación para hacer campaña antibelicista, ¿que hará contra la gran industria?
En septiembre llega The Kingdom, una película sobre agentes del FBI que investigan un atentado en una instalación estadounidense en Oriente Medio. En octubre, Rendition, un filme que se centra en la vida de una estadounidense casada con un egipcio que es señalado como terrorista.
Un mes más tarde llegan, The Kite Runner, un emigrante que regresa a Afganistán, y Lions for Lambs, en la que Robert Redford es un profesor pacifista que intenta convencer a sus alumnos de que no se alisten para ir a Afganistán. Tom Cruise interpreta a un senador, y Meryl Streep a una periodista a la que Cruise intenta ganarse.
A finales de año se estrenará Charlie Wilson's War, sobre las amistades del Gobierno de EE.?UU. con el mundo árabe, y en el 2008, Paul Haggis volverá con Against all Enemies, en la que un ex alto cargo de seguridad nacional deja a Bush y se convierte en su gran enemigo.