«Es la culminación de un sueño pero ahora estoy centrado en ganar el segundo Mundial de 250cc con Aprilia», afirma el piloto de origen gallego.
El piloto de origen gallego Jorge Lorenzo da el gran salto y competirá en la categoría de MotoGP la próxima temporada con una Yamaha, según confirmó este miércoles la propia escudería japonesa en la que corre el italiano Valentino Rossi. Se acaba así un culebrón que, en forma de rumores, comenzó poco después de comenzar la temporada.
Lorenzo tuvo que guardar un prudente silencio durante las últimas semanas que rompió tras conocer el comunicado de su próximo patrón. «Mi fichaje por Yamaha es la culminación de un sueño.
Llegar a ser piloto de MotoGP y ser oficial de una fábrica como ésta, una de las más poderosas y laureadas del mundo, es de lo más importante que me podía ocurrir», proclamó el mallorquín. Pese a la enorme satisfacción que le supuso el anuncio, Lorenzo trató de reprimir su alegría y asumió que, a día de hoy, es un profesional que está obligado a defender y a luchar por la consecución del segundo título de campeón del mundo del cuarto de litro con el Grupo Piaggio. «Ellos fueron los que me dieron la oportunidad de debutar en el Mundial con su marca Derbi y sólo 14 años, y he ganado un título de 250cc con Aprilia», enfatizó.
La sombra de Rossi
Su función en el equipo, que podría estar completamente separada de la de Rossi, se desconoce aún, pero la firma japonesa ha reconocido ya el fichaje del español y el responsable del que será su nuevo equipo, Lin Jarvis, le dedicó los primeros encendidos elogios: «Yamaha ha seguido con interés la carrera deportiva de Lorenzo y es un placer que se una a nuestro proyecto de MotoGP la próxima temporada. Estamos convencidos de que será un valioso activo de futuro y esperamos con ilusión el inicio de su andadura», recalcó.
La llegada de mallorquín, de 20 años, a MotoGP supone el final lógico tras una carrera fulgurante marcada por la precocidad. Jorge se subió por primera vez en una moto a los tres años, aunque fue a los seis cuando participó por primera vez en una competición oficial y se impuso en el Campeonato Balear.
Con la ayuda de su padre continuó su carrera y en 1997 ya había conseguido ocho títulos autonómicos en las modalidades de motocross, trial y velocidad. En ese mismo año debutó a nivel nacional en la Copa Aprilia de 50cc y Dani Amatriaín se fijó en él.
Pasó a convertirse en su representante con la intención de llevarle a lo más alto y las cualidades de Lorenzo se encargaron del resto.
En 1998 conquistó su primer título nacional y a los 13 años tuvo que solicitar un permiso especial para poder participar en el Campeonato de España, al tiempo que se convertía en el piloto más joven de la historia que conseguía imponerse en una prueba del Europeo.
Debutó en el Mundial sobre una Derbi oficial con la edad mínima exigida. Cumplió 15 años durante el Gran Premio de Jerez, sin poder asistir a las dos primeras carreras ni entrenar durante la primera jornada de la prueba española.
Al año siguiente, Jorge consiguió su primera victoria en 125cc y, finalmente, en 2005 pasó a 250cc y se convirtió en uno de los rivales de Dani Pedrosa. Fue ya en 2006 cuando consiguió un título que este año lleva camino de repetir, antes de pasar a MotoGP, donde se encontrará con algunos rivales conocidos, como Pedrosa y Casey Stoner.