Las firmas de más prestigio empiezan a adoptar soluciones tecnológicas para evitar la manipulación de los cuentakilómetros
Las informaciones que han aparecido en los últimos días sobre una presunta estafa por alteración de kilometrajes en los vehículos de segunda mano ha puesto en guardia a los compradores gallegos, precisamente cuando los concesionarios están ofreciendo las mejores oportunidades debido a la floja marcha del mercado. Sobre todo en el segmento del kilómetro cero, vehículos de procedencia totalmente transparente.
Si se examinan las páginas de Internet o las revistas especializadas en automóviles de ocasión no es difícil comprobar que muchas de ellas no especifican los kilómetros del coche o, curiosamente, esos kilómetros rara vez superan cifras de 70.000 u 80.000 kilómetros, a pesar de ser coches con seis, siete o más años de antigüedad. Teniendo en cuenta que en España la media de kilometraje de un vehículo ronda los quince mil kilómetros al año, es lógico tener dudas sobre estos coches.
Además los usuarios pueden solicitar un historial del coche, con revisiones y mantenimientos que se le hayan hecho, donde deben estar plasmados los kilómetros, siempre que este no haya salido del ámbito comercial del concesionario y no debería tener problemas para que se lo brindasen.
De todas formas, a la hora de valorar un coche de segunda mano existen algunos puntos que pueden ayudarnos a descubrir la verdadera vida del automóvil en cuestión. Hay piezas como el volante, el pomo de la palanca o los pedales sometidas a desgaste propio del uso, así como las propias tapicerías que deberían ser originales y no con fundas sobrepuestas. En la parte exterior del vehículo hay que comprobar que los amortiguadores y el escape sean los de origen, ya que su sustitución puede indicar que pasa de esos 75.000 kilómetros. El estado de los grupos ópticos y pilotos, más o menos ennegrecidos, son también indicativos de las horas de uso del vehículo. Una inspección más a fondo nos permitiría evidenciar el desgaste de los bajos del coche. Todos los datos de esta inspección de elementos nos permiten saber si nos están dando gato por liebre.
Un tema importante, a la hora de comprar un coche de segunda mano, es solicitar que el vendedor incluya en el documento de la factura los kilómetros que tiene. De esta forma, caso de demostrarse que estos no son los reales, implicaría al vendedor en el delito de estafa.
De todas formas, en España se vendieron el año pasado alrededor de un millón y medio de vehículos de ocasión, generalmente buenas opciones para los compradores, y las prácticas fraudulentas se pueden considerar aisladas.
Las marcas de más prestigio, que están muy preocupadas por la manipulación de los cuentakilómetros, están comenzando a tomar medidas. De hecho, los modelos de gama alta empiezan a incorporar un triple sistema de control del kilometraje: en la llave, en la centralita electrónica y en el propio contador, lo que dificulta el trucaje.
Por otra parte, los concesionarios gallegos, reunidos de urgencia estos días tras las últimas denuncias, han solicitado formalmente a las ITV que en todos los coches que pasen su revisión periódica quede registrado el número de kilómetros, de manera que sea más sencillo hacer un seguimiento del vehículo por parte del siguiente propietario de este.
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