• Las drogas, al volante ni probarlas

    El número de conductores con drogas en el organismo va en aumento. Por eso Tráfico quiere hacer tantas pruebas de drogas como de alcohol. Dar positivo en alguna droga está castigado con 1.000 euros de multa y la retirada de 6 puntos.

    José Manuel Pan Redacción / La Voz.

    La joven conductora que se llevó por delante a un grupo de ciclistas y mató a tres en una carretera de Levante dio positivo en alcohol y en drogas después de la brutal colisión. En Galicia, esta misma semana un camionero que procedía de Alicante fue interceptado cuando se dirigía a cargar en A Pobra do Caramiñal. Los agentes descubrieron que había consumido drogas y fue denunciado por una infracción que está castigada con 1.000 euros de multa y con la retirada de 6 puntos del carné. Pero hay muchos más casos. Van en aumento. En solo una semana de controles especiales se registraron más de 500 positivos en España, 79 de ellos en las carreteras gallegas (39 en la provincia de Pontevedra, 19 en la de A Coruña, 16 en la de Ourense y 6 en la de Lugo).

    Así se hace un control

    Los controles de drogas, que son obligatorios, son ahora muy selectivos. Por lo general se hace después de que el alcohol diese negativo y los agentes sospechen de que el conductor ha podido consumir algún tipo de sustancia prohibida. Entonces se recoge una muestra de saliva del conductor con una especie de chupete. Si el resultado de esta muestra indiciaria es positivo en alguna droga, el agente tendrá que recoger una segunda muestra que será enviada a un laboratorio para la confirmación del positivo. Desde ese momento, el conductor no podrá ponerse al volante y el coche quedará inmovilizado.

    Más cannabis y cocaína

    El resultado de los controles policiales indica que el cannabis y la cocaína siguen siendo las drogas más consumidas por los conductores que dan positivo. En tercer lugar aparecen las anfetaminas. Los estudios que maneja la Dirección General de Tráfico señalan que las drogas causan en los conductores varios efectos que son perjudiciales al volante, como una mayor relajación y una disminución de la concentración, al tiempo que se ven alteradas las percepciones y limitada la movilidad.

    Se castiga la mera presencia

    Esos graves efectos llevaron al legislador a endurecer el consumo de drogas en conductores. Al contrario que en el alcohol, en este caso no hay niveles y se castiga la mera presencia de drogas en el organismo con multa y pérdida de puntos. Si además de dar positivo el conductor presenta signos de estar bajo la influencia de las drogas la infracción se convierte en delito, penado con entre 3 y 6 meses de cárcel o multa o trabajos en beneficio de la comunidad. En todo caso, el conductor condenado perderá el carné entre uno y cuatro años.

    Más controles

    Llegar a hacer los mismos controles de drogas que de alcohol es el objetivo que se han marcado los responsables de la Dirección General de Tráfico para aumentar la presión sobre los conductores que conducen drogados. No será fácil porque en este momento no hay dispositivos preparados para poder realizar el test de confirmación en carretera, como se hace con el alcohol.

     

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