• Tocando la pandereta y «coa cabeza e o corazón perfectos» a los 107 años

    Consuelo Ternande, de Cabana, una de las mujeres más ancianas de Galicia, superó a los 106 una operación de cadera

    s. g. rial carballo / la voz.

    Hace meses, Consuelo Ternande Taboada tenía 106 años largos y la operaron de la cadera. Salió tan bien que parecía que seguiría andando. Le pusieron un tornillo en el Chuac un martes y el viernes ya estaba en casa. El personal sanitario no salía de su asombro por la rápida mejoría. Y técnicamente podría seguir andando como antes, ayudada de un bastón, «pero o medo puido máis», contaba ayer una de sus nietas. Así que sus horas pasan en cama, sentada en el sillón o dando un paseo por el exterior, empujada en su silla, cuidada por su nieta Merche, cuando los días son buenos, como ha ocurrido estos últimos, en el que el mar de Cabana se ve desde su casa brillante como sus ojos azules y tranquilos como un lago suizo.

    Ayer, Consuelo celebró su 107 cumpleaños rodeada de su familia en su vivienda de la parroquia de Canduas. Hizo algunas excepciones en su día a día. Una, tocar la pandereta, algo que siempre se le dio muy bien. Otra, comer parte de una tarta para festejar la efeméride rodeada de la familia. Sus dos hijos ya murieron. De los cinco nietos, la acompañaron tres, todas mujeres, y cuatro de los cinco bisnietos. Con todos habló, rio, disfrutó, aunque las cosas ya no sean como antes. Pero, para la edad que tiene, no están nada mal.

    «Ten a cabeza e o corazón perfectos, o que lle falla son as pernas», explica su nieta Elena. Lamenta que haya perdido mucha masa muscular desde que tuvo la operación. Ha adelgazado bastante, y eso que come bien y se mantiene activa dentro de lo que le permiten sus limitaciones, levantándose temprano, mirando papeles o la televisión, hablando con quien quiere hacerlo. «Pero a cama acábate comendo», resume Elena.

    Cada vez más centenarios

    Hace poco tiempo, con 107 años, en Galicia se podía ser la reina de la fiesta de las centenarias. Pero la cosas han cambiado: cada vez hay más longevos, y duran mucho más que antes. La mayor de todos los de Galicia está también en la Costa da Morte. Avelina Mouzo cumplirá en Nochebuena, dentro de unos días, 112 años, una de las mayores edades a las que se ha llegado nunca en Galicia. El récord lo tiene una mujer de Nigrán que alcanzó los 113 y 209 días hace 19 años. Pero la resistencia va por comunidades: Avelina es la cuarta persona más vieja de España desde febrero del 2015, hace casi dos años. Nunca se había mantenido los mismos puestos tanto tiempo. Coincide con Consuelo en su carácter alegre y -algo que se agradece- en que le gusta posar ante la cámara, aunque solo sea una vez al año, como si se tratase de la fiesta de la parroquia.

    En el ránking gallego, a la cabanesa aún le queda mucho para llegar a los puestos altos. Según el ránking que elaboran los expertos de un grupo gerontológico, ocuparía el octavo puesto y estaría en el 91.º de los de toda España. El segundo puesto lo ocupa una vecina de Ourense, con 110. Pero Consuelo tiene fuerza para escalar puestos sin problema.

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