La carretera de O Rato, una vía de alto riesgo para los deportistas

Enrique Gómez Souto
Enrique G. Souto LUGO/LA VOZ.

LUGO

Con frecuencia, coches que se salen de la calzada cruzan la zona verde y acaban en el cauce del río

08 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Practicar ejercicio en una zona verde puede resultar peligroso. Al menos puede serlo si el marco elegido para caminar o correr es la senda del Rato. En los últimos meses se han salido varios coches de la carretera que discurre en paralelo al parque y, en su descontrolada caída hacia el río, cruzan el área de césped hacia el río. A primera hora de la tarde de ayer un vehículo que se salió de la calzada y fue a parar a la zona verde se llevó por delante a un peatón, que acabó en el Hospital Xeral. Son numerosas las voces que piden medidas para reducir el número de accidentes en la vía que enlaza la avenida de Madrid, en la Tolda de Castela, con la carretera de A Fonsagrada.

La institución de la que depende la carretera de O Rato es la Diputación provincial. En este organismo aseguran que hasta ahora no tenía previsto adoptar medidas distintas a las ya existentes, si bien podría hacerlo en el futuro. En el palacio de San Marcos aseguran que la mayoría de los accidentes se producen por circular a una velocidad inadecuada, es decir, por encima del límite establecido, que es de 50 kilómetros por hora. Indican también que ya existen medidas de seguridad, como son las biondas recubiertas de madera que separan la citada vía del parque provincial, instaladas, precisamente, para evitar este tipo de accidentes.

Algunos de quienes trabajan habitualmente en el mantenimiento de la zona verde del Rato, es decir, al pie de la citada carretera, desarrollan su labor con un ojo puesto en los coches que circulan por la calzada. Alguno confirmó que no es la primera vez que casi se le echa encima un coche. En algún momento, a lo largo de los últimos años, en la capital lucense hubo propuestas para cerrar al tráfico rodado la citada vía, al menos los festivos y los fines de semana. Sin embargo, dicha propuesta no llegó a prosperar. Algunos de los accidentes que han acabado con coches encajados en el estrecho cauce del Rato o en la zona verde se produjeron durante la noche o de madrugada. El de ayer ocurrió en pleno día.