Un guardia civil lucense fue detenido en el transcurso de una operación antidroga. Se trata de un agente que se encontraba de baja y que tenía destino en una localidad asturiana, aunque sus destinos hasta ahora habían sido en la provincia lucense. Anoche, el agente se encontraba en los calabozos de la comandancia lucense en espera de ser conducido a los juzgados de la capital para prestar declaración.
La detención se llevó a cabo en la madrugada del martes, según aseguraron algunas fuentes. La misma tuvo lugar en A Mariña, pero no trascendieron más detalles toda vez que existe un total hermetismo porque todo apunta a que la operación todavía está cerrar. Según diversas fuentes, podrían producirse más detenciones en las próximas horas.
Todo apunta a que el agente venía siendo objeto de un especial seguimiento en los últimos tiempos por parte de sus propios compañeros del Equipo de Delincuencia Organizada (Edoa). Había sospechas de que el agente, que al parecer habría tenido algún tipo de antecedente judicial, podía estar dedicándose el comercio de sustancias estupefacientes.
Chófer de un mando
Se sabe que el agente hizo sus prácticas en la comandancia de Lugo y que, con posterioridad, fue destinado al puesto de Rábade, sin embargo hizo las funciones de chófer de un mando, de acuerdo con las informaciones que pudieron ser recabadas en el transcurso de la jornada de ayer.
El guardia detenido estuvo, aproximadamente unos dos años desempeñando en la provincia de Lugo y, con posterioridad eligió como destino provisional un pueblo de Asturias en el que llegó a estar algún tiempo antes de darse de baja médica, situación en la que se encontraba actualmente.
Según algunas informaciones, otro agente fue imputado en su día, también por la jueza que dirigió esta operación, entre otros, por un presunto delito relacionado con el tráfico de drogas. Este guardia se encuentra actualmente en libertad.