El Concello reacciona con prudencia y la Confederación dice que el asunto no está cerrado

La Voz

LUGO

El Concello de Ribeira de Piquín reconoce que carece de competencias en un asunto de estas características, aunque su postura, que parece prudente ante todo, no oculta disposición a ayudar a los vecinos. El alcalde, Sabino Fernández, manifestó ayer, en primer lugar, que la construcción no era todavía definitiva, y admitió que el proyecto podría ofrecer pros y contras.

El regidor subrayó además que el proyecto, cuyo anuncio de sometimiento a exposición pública apareció en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) el pasado día 17, se apoyaba en una concesión acordada hace ya años. Por otro lado, el Concello también está dispuesto a colaborar en la medida de sus posibilidades con los vecinos que decidan presentar alegaciones o reclamaciones.

Por su parte, la Confederación Hidrográfica del Cantábrico aseguró ayer que el asunto estaba aún sin cerrar. Tras ser consultadas por este periódico, fuentes de dicho organismo manifestaron que durante el proceso de evaluación ambiental que ahora está en curso se analizarían las posibilidades de prosperar una iniciativa como esta.

El proyecto tiene como escenario un territorio que pertenece a la Reserva de la Biosfera Eo-Oscos-Terras de Burón, formado por siete municipios gallegos -Negueira de Muñiz, A Fonsagrada, Baleira, Ribeira de Piquín, A Pontenova, Trabada y Ribadeo- y siete asturianos -Santa Eulalia de Oscos, San Martín de Oscos, Villanueva de Oscos, Taramundi, San Tirso de Abres, Vegadeo y Castropol- con una extensión total de 1.600 kilómetros cuadrados.

Incongruencia

Los pescadores, como apuntó ayer Rois, consideran que esa declaración, concedida por la Unesco, resulta poco acorde con aprovechamientos de ese tipo.