La alarma saltó alrededor de las seis de la tarde, cuando un ciudadano que paseaba por la playa de San Román (O Vicedo) alertó de que tanto la arena como algunas rocas estaban teñidas de una sustancia de color oscuro. A la espera de los informes oficiales, todo indica que se trata de restos de aceites y combustibles procedentes de la limpieza de las sentinas de un buque.
El Concello de O Vicedo movilizó ayer a los efectivos de Protección Civil, quienes inspeccionaron la playa. Hoy volverán a hacerlo y, si persiste la suciedad, personal municipal retirará la arena impregnada del vertido, explicó Jesús Novo, alcalde vicedense. El regidor acompaña hoy al jefe del Distrito Marítimo de Viveiro, quien presumiblemente abrirá una investigación para tratar de localizar a los responsables del sentinazo.
Tarea difícil porque pudo tratarse de algún mercante que fondeó cerca u otro que limpió las sentinas cuando navegaba frente a la costa, arrastrando el temporal los vertidos que ilegalmente hizo al mar.