Parajes que sirvieron de refugio en la Guerra Civil y proporcionaron pizarra y leña

La Voz

LEMOS

Por debajo de A Pena do Castelo hay una pequeña oquedad natural -lo que se conoce en esta zona como covallo - que entre 1937 y 1938 fue empleada como refugio por un vecino de Salcedo para burlar la persecución de los sublevados franquistas. No muy lejos de O Castelo, por otra parte, está el lugar de Chao do Couso, donde se explotaba una cantera de pizarra que fue abandonada hace unos sesenta años. Los vecinos de Salcedo extraían en este paraje la piedra necesaria para techar sus viviendas y para construir cierres de fincas.

En la zona todavía quedan restos de un antiguo camino carretero que iba desde Salcedo hasta la Pena do Castelo. Después continuaba ladera abajo, convertido en una senda que bordeaba la falda del monte. La ruta pasaba por A Cortella -donde hay un importante bosque de encinas y de árboles de ribera- y cruzaba el río Lor para acceder al souto de Val de Rebolo. De este bosque se obtenían buenas cantidades de leña. La madera era subida a fuerza de hombros hasta la Pena do Castelo, donde se cargaba en los carros que la llevarían después hasta los hogares de Salcedo.