La Voz de Galicia

lavozdegalicia.es
Edición digital de La Voz de Galicia. El diario más leído de Galicia gracias a la participación de sus lectores, con la última actualidad, multimedia, opinión y debates sobre negocios, deportes, cine, viajes, libros, empleo, educación, inmobiliaria, automóviles y mucho más en sus 14 ediciones: A Coruña, A Mariña, Arousa, Barbanza, Carballo, Deza-Tabeirós, Ferrol, Lemos, Lugo, Ourense, Pontevedra, Santiago, Vigo y Madrid
  • 10 de junio del 2005
Logotipo de La Voz de Galicia

ULTIMA

EL MUNDO A LOS CUATRO VIENTOSLa herencia del dios Berobreo


La excavación del castro cangués de O Facho pone de relieve que la ría de Vigo ya conoció el esplendor económico y social en los primeros años de nuestra era



El poblado estaba sobre la Costa da Vela, al norte de las islas Cíes, al fondo de la imagen

				XOAN CARLOS GIL

La excavación del santuario galaico romano de O Facho (Cangas) está dejando cada vez más claro que este lugar, situado sobre la Costa da Vela y al norte de las islas Cíes, desde el que se controla toda la bocana de la ría de Vigo, fue un gran centro de peregrinación en los siglos II y IV. En ningún otro yacimiento de la península se encontró tal número de aras, ni siquiera en el santuario dedicado al dios Endovélico en Alandroal, en la región lusa del Alentejo, citado en la literatura romana.

Los peregrinos subían a O Facho y en la cima del monte, con el Atlántico ante sus ojos, con el horizonte algo oculto por las islas Ons, al norte, y las Cíes, al sur, siguiendo la línea de la rompiente de la Costa da Vela, «plantaban» sobre la tierra su ara o altar, una columna de piedra labrada dedicado al dios Berobreo. Le pedían salud. La inscripción, en latín, es siempre la misma: «Deus lari Berobreo aram posuit pro salute».

Bosque de aras

Aparecieron en total 161 altares en lo que hace casi dos mil años debió de ser un bosque de aras levantadas sobre la cima del monte. Algunas las recuperaron Enrique Massó en 1963 y Suárez Mariño y su hijo José quién, curiosamente, es ahora el arqueólogo que dirige la excavación, en 1977. Están depositadas en el museo de Pontevedra y en el Quiñones de León, de Vigo. El resto de las aras, 119, se descubrieron en las sucesivas campañas realizadas desde el 2003, en las que participaron un equipo de arqueólogos gallegos y especialistas el Instituto Arqueológico Alemán, con José Suárez a la cabeza, interesados en estudiar el cambio de creencias con la romanización de la península.

La gran afluencia de peregrinos a O Facho coincide con una época de esplendor económico de las Rías Baixas. Está en auge el comercio por mar, las salazones (Cangas, Bueu, Vigo), las salinas de Nerga, del Areal vigués, de O Salnés.

Castigo divino

Hasta hace no tantos años se consevó en O Hío una curiosa leyenda. Bajo las dunas de Barra y Nerga se podían ver los restos de una gran ciudad que como Sodoma y Gomorra, fue destruida por Dios. Según una versión, se había hecho un gran baile en el que una mujer se desvestía prenda a prenda al comenzar cada pieza. Otra variante dice que todos bailaban desnudos. No deja de ser curioso que una de las playas nudistas más conocidas de Galicia sea, precisamente, Barra.

Los parroquianos encontraban restos romanos al abrir zanjas en el arenal para plantar las viñas de albariño, ya desaparecidas, que tanta fama dieron al vino de O Hío hace años. Todo indica que se vieron impelidos a buscar una explicación a tanto descubrimiento e inventaron la leyenda.

Lo que no es leyenda es la herencia que Berobreo dejó a San Andrés. Hasta los años treinta del siglo pasado, O Hío era lugar de peregrinación al estilo de Santa Marta o A Pobra, con ataúdes y enfermos de todo tipo procedentes de distintos lugares del sur de Galicia. El santuario de O Facho fue abandonado sin violencia y nunca más se volvieron a realizar ritos en el lugar. Todo indica que el culto a Berobreo, tras sufrir un proceso de cristianización, fue absorbido por San Andres.

El equipo de arqueólogos que dirige José Suárez sigue excavando el castro próximo al santuario. Lo más llamativo es su localización, pero destaca también el buen grado de conservación de varias de las viviendas y, sobre todo, de la muralla que rodea el castro.

Ya se pueden ver los restos de unas cuantas casas, algunas con vestíbulo. Algo propio de los castros localizados más al sur, como el de Santa Tegra o los del norte de Portugal.

LA VOZ DE GALICIA,S.A. se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general. M de A Coruña en el Tomo 2.438 del Archivo, Sección General, al folio 92, hoja C-2141.CIF: A 15000649

© Copyright LA VOZ DE GALICIA S.A. Polígono de Sabón, Arteixo, A CORUÑA (España) RM de A Coruña: tomo 2413, folio 84, hoja C-12502. CIF: B-15.482.177