
Es un secreto a voces que el punta usa su condición de astro para imponer su criterio en el vestuario en perjuicio de algunos de sus compañeros
QUEIMADELOS
El que supuestamente es el más listo de la clase arrastra un expediente oscurecido por la leyenda negra. Aquella que dice que Raúl utiliza su condición de estrella en el Real Madrid y en la selección española para imponer su criterio en los vestuarios. Que ordena en el equipo lo que calla en los medios. Hoy es su propia titularidad la que está en tela de juicio, algo a lo que no está acostumbrado. En anteriores ocasiones parece que él sí ha propiciado que unos jugadores saltaran al campo en detrimento de otros. Trapos sucios que nunca se airean de forma oficial pero que enturbian el aura del astro.
A Raúl no le tiembla el pulso para cortar cabezas ajenas. Dicen que el delantero madridista fue el detonante del final de Molina en la selección. En la Eurocopa de Bélgica y Holanda, en el 2000, le reprochó al guardameta el famoso error que le costó un gol ante Noruega. Un detalle muy poco solidario del jugador que teóricamente tendría que tirar del carro español y que encrespó al portero. Aseguran que ahí, en ese preciso momento, se acabó la carrera de Molina como internacional.
Y es que al manido elogio de que Raúl es el terror de los guardametas habría que añadir la puntualización de que tiene capacidad para asustar a los de su propio equipo. Cuentan que Iker Casillas también cayó en desgracia en la temporada 2001-2002. César comenzó a ocupar su puesto en la meta madridista. Y no por razones exclusivamente futbolísticas. El portero tuvo la osadía de dar su opinión, de afirmar que Kahn merecía el Balón de Oro cuando Raúl era otro de los candidatos. Craso error que, para muchos, lo llevó durante algunos encuentros al banquillo y suscitó un debate que no benefició en nada al Real Madrid.
Raúl vende su imagen de sacrificio en el campo y después se muestra como un niño caprichoso lejos del terreno de juego. Hasta Florentino Pérez tuvo que cortarle las alas a la arrogancia del jugador a finales de la temporada pasada. El ariete se unió a Fernando Hierro para encabezar una revuelta en la plantilla blanca. Tras lograr el título de Liga, se negaron a dar una segunda vuelta de honor al Santiago Bernabéu. Valdano tuvo que intervenir y los blancos amenazaron con no asistir a los actos oficiales del día siguiente. El argumento: estaban muy cansados. Pero después Raúl se mostró muy activo en su empeño por infringir las normas y subirse a la Cibeles. Hasta se lo oyó un chulesco «que se ponga el alcalde». A las cuatro de la madrugada, Florentino tuvo que decirles a sus futbolistas que no estaban a la altura de su club.
Porque Raúl, por sus éxitos tempranos, siempre ha sido un niño consentido. Célebres fueron sus desplantes a Arsenio Iglesias cuando éste ocupaba el banquillo del Real Madrid. Faltas de respeto que el jugador considera simples pecados de juventud. En un choque ante el Zaragoza, el delantero fue sustituido cuando el encuentro agonizaba, en el minuto 88, e increpó en público al técnico. García Remón le dijo al jugador que era un «niñato». Arsenio había optado por el cambio porque el ariete había protagonizado una pelea con un rival que rayó la expulsión. El club merengue consideró aquel comportamiento como algo más que un pecado de adolescente y sancionó al ariete con una multa. Ante los fracasos madridistas de la temporada, el delantero tampoco fue responsable ni solidario. «Los jugadores no tenemos culpa de nada», espetó en una rueda de prensa, a lo que Amavisca respondió que «la culpa de perder o de ganar es siempre de los futbolistas». Pero Raúl elige a sus propios culpables.
LA VOZ DE GALICIA,S.A. se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general. M de A Coruña en el Tomo 2.438 del Archivo, Sección General, al folio 92, hoja C-2141.CIF: A 15000649
© Copyright LA VOZ DE GALICIA S.A. Polígono de Sabón, Arteixo, A CORUÑA (España) RM de A Coruña: tomo 2413, folio 84, hoja C-12502. CIF: B-15.482.177