
Ha montado un dispositivo de emergencia en el que se llevarán a cabo 250 simulaciones de ataques terroristas para estar preparados ante una contingencia real
TOMAS COEX
Todo era de mentira menos los 500 bomberos y policías movilizados para el montaje. Los franceses tienen tanto miedo de que se reproduzca un 11-M en su territorio que están dispuestos a ensayar lo que haga falta con tal de creerse que todo está preparado para reaccionar ante una barbaridad semejante. Y hasta 250 simulacros como éste prepara el ministro de Interior, Dominique de Villepin, en los próximos meses para garantizar que los sistemas funcionan cuando llega la emergencia.
Dos minutos antes de las dos de la madrugada, la estación de metro de la Plaza de Italia, en los límites de París, se transformaba en una Atocha teatral con litros de sangre sintética y cadáveres de plástico. «Cortad la corriente, hay humo por todas partes. Esto es grave. Llamad a los servicios de urgencia». El conductor detenía en ese momento el convoy de la línea 5 del metro en dirección a Bovigny, justo en la entrada del túnel de la estación, para prevenir así al puesto de control de la compañía metropolitana. Según el guión de Interior, el origen del siniestro estaría en la explosión de un artefacto en un vagón.
Puesta en escena
A partir de ahí, el despliegue y la puesta en escena: el humo invade los andenes de la estación, los gritos de los pasajeros empiezan discretamente y suben de volumen...
Los falsos heridos son jóvenes bomberos con los rostros pintados de rojo y negro para simular heridas y quemaduras. Apenas unos minutos después, los bomberos que actuaban como tales entran en el túnel, apagan el incendio y empiezan a socorrer a los heridos, que son trasladados rápidamente a un puesto médico de emergencia improvisado en el hall de un centro comercial situado a 100 metros de la salida de la estación. Los psicólogos empiezan a ocuparse al instante de los pasajeros histéricos y los heridos graves son trasladados inmediatamente a los hospitales.
Apenas una hora y cuarto después ya hay balance: tres muertos, seis heridos muy graves y otros tres graves. Y en el andén de la estación, el ministro Dominique de Villepin, rodeado de altos cargos, cámaras y magnetofones insistiendo en la necesidad de no bajar la guardia porque «los atentados de Madrid demuestran hasta qué punto debemos ser vigilantes y probar de forma permanente el conjunto de nuestros sistemas». Nada está de más, porque, aunque Francia no haya sido hasta el momento objetivo de amenazas concretas, hay en el país «cierto número de individuos combativos, formados frecuentemente en campos de entrenamiento extranjeros, que forman parte de ciertas redes».
Y su intención es que si ocurre lo peor, todo el mundo esté preparado para reaccionar con rapidez. Seguramente no serán los apenas seis minutos que tardaron bomberos y policía en controlar la emergencia de la madrugada del viernes, pero sí quieren mantener una «disponibilidad ante toda crisis que permita responder en tiempo real a una amenaza eventual».
Los simulacros se repetirán en toda Francia en los próximos meses. La región de París se verá especialmente afectada, después de semanas de alteraciones y retrasos reales en las líneas de cercanías a causa de bolsas sospechosas abandonadas que provocan la intervención de los tedax. Ensayos de este tipo siempre los hubo, pero, desde el 11-M, la alerta roja es permanente en los transportes públicos.
LA VOZ DE GALICIA,S.A. se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general. M de A Coruña en el Tomo 2.438 del Archivo, Sección General, al folio 92, hoja C-2141.CIF: A 15000649
© Copyright LA VOZ DE GALICIA S.A. Polígono de Sabón, Arteixo, A CORUÑA (España) RM de A Coruña: tomo 2413, folio 84, hoja C-12502. CIF: B-15.482.177