Hizo aguardar a su familia, pendiente del entierro, 18 horas.
Un conductor de coche fúnebre desapareció con un fallecido al que su familia esperaba para sepultarlo y regresó 18 horas después para confesar que estaba de fiesta y se había quedado dormido en un motel del centro de Bogotá, informó este lunes la policía.
Tito Velásquez, de 78 años, murió el sábado al mediodía y horas después fue recogido por Luis Martínez, el chofer que debía llevarlo inicialmente a una funeraria para embalsamarlo y trasladarlo el domingo a un cementerio en la periferia sur de Bogotá.
Pero Martínez desvió su camino y prefirió irse de fiesta con un grupo de amigos, dijo el coronel Oscar Jerez, jefe de la policía de un distrito del centro-este de la capital colombiana.
«Con el cadáver en el coche fúnebre se dirigieron a tomar licor y amanecieron con una amigas con las que hicieron actividades personale'», señaló el oficial. El conductor pasó la noche con una mujer en un motel, en cuyo estacionamiento dejó el vehículo con el difunto.
Al ver que pasaban las horas y no llegaba el cuerpo, la familia denunció el caso el domingo ante la prensa y la fiscalía, temiendo un robo o un secuestro. Pero el misterio se resolvió por la noche cuando el chofer, preocupado, apareció para contar lo ocurrido.
«Dice que se quedó dormido. El cadáver fue entregado a otro conductor de la misma funeraria y recibido por los familiares», señaló el mando policial.
Martínez fue despedido, mientras que los deudos, que anunciaron una demanda contra la empresa, tendrán que esperar al menos un día más para enterrar el cuerpo, pues la fiscalía determinó realizar una nueva necropsia.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios