Isabel López afirma que la familia pretende recordarles a las autoridades judiciales que no está dispuesta «a dejar la lucha».
La hermana de la cajera asesinada hace diecisiete años en la nave que la cadena mayorista Cash Récord tiene en el polígono industrial de O Ceao (Lugo), Isabel López, confirmó que la huelga de hambre que tenía pensado iniciar hoy, ante la falta de respuestas por parte de los órganos judiciales, queda aplazada hasta después de las fiestas navideñas.
La familia de Elena López solicitó en reiteradas ocasiones que la causa abierta para esclarecer las circunstancias de este doble crimen pasase del juzgado de Primera Instancia al Penal, con la esperanza de que se reactivasen las investigaciones para detener a los autores del tiroteo que acabó con su vida y con la de uno de sus compañeros de trabajo.
Isabel López abandonó a finales de septiembre la huelga de hambre que la mantuvo durante veinticuatro días sin probar bocado, porque las autoridades judiciales, después de una entrevista con el presidente del TSXG, Miguel Ángel Cadenas, se «comprometieron a hacer lo posible» por encauzar el caso.
En declaraciones a EFE, Isabel López recordó que las autoridades le pidieron un plazo «de entre mes y medio y dos meses» para resolver la situación, pero transcurrido ese tiempo, la familia de la joven asesinada «está a la espera de recibir alguna respuesta» que no termina de llegar.
El día 27 de diciembre, aclaró, se cumplen tres meses de ese encuentro con el presidente del TSXG, por lo que si no llegan respuestas antes de esa fecha, reiniciará la huelga de hambre, acompañada por otros miembros de su misma familia, una vez que pasen las fiestas de Navidad.
Con el anuncio de esa nueva huelga de hambre, Isabel López afirma que la familia pretende recordarles a las autoridades judiciales que no está dispuesta «a dejar la lucha» y que «sigue ahí», a la «espera de recibir algún tipo de explicación».
Además, Isabel López dejó claro que está preparada para llevar su caso «a Madrid, al Tribunal Supremo».
Su hermana, Elena López, que en el momento de su muerte tenía 32 años, y Esteban Carballedo, un joven de 26 años, natural de Pol, que trabajaba como reponedor en el Cash Récord, fueron abatidos a balazos el 30 abril de 1994, después de que cerrase al público la nave de distribución de alimentos ubicada en el polígono de O Ceao.
Aunque la investigación señaló como posibles autores del doble crimen a dos violentos atracadores, que se llevaron un botín de unos cinco millones de pesetas, y de que la policía llegó a barajar el nombre de tres sospechosos, lo cierto es que las pesquisas concluyeron sin resultados positivos.
El caso fue reabierto hace casi año y medio por un juzgado de Lugo.
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