El conductor, que chocó con un taxi en Culleredo, está grave
«A ver si pueden sacar cuanto antes al chico, que está muy mal; de la chica acabo de certificar su defunción». Era la petición que hacía ayer la responsable de una ambulancia medicalizada del 061 a los bomberos de Arteixo nada más llegar estos, minutos después de las ocho y media de la mañana, a la calle Alcalde Electo Carballo, en el municipio coruñés de Culleredo. Los bomberos habían sido requeridos para excarcelar a los dos ocupantes de un coche que poco antes había chocado frontalmente contra un taxi de Culleredo tras invadir el carril contrario. La colisión tuvo lugar cuando el vehículo de los jóvenes bajaba por una pequeña recta, tras salir de una curva, y el taxista, que subía, también acababa de salir de otra curva.
El choque frontal hizo que saltaran los airbags del taxi, un Citroën C5 cuyo frente quedó destrozado, al igual que el vehículo en el que viajaban los jóvenes, un Renault Clio. «Estaba atrapado por el tórax pero no por los pies, así que pudimos sacarlo rápido rompiendo el portón de atrás», explicaba ayer uno de los responsables de los bomberos. Luego, el conductor fue atendido durante unos minutos en una de las dos ambulancias del 061 que estaban en el lugar y más tarde trasladado al Hospital A Coruña.
En la tarde de ayer, fuentes del centro sanitario indicaron que su estado era grave ya que sufre traumatismo craneoencefálico. Por este motivo está internado en la unidad de cuidados intensivos.
«Mi padre está bien; intentó echarse hacia la derecha, pero ni le dio tiempo ni había hueco», decía ayer el hijo del taxista. El titular de la licencia número 6 del Ayuntamiento de Culleredo se dirigía a recoger a una clienta a la calle Amparo López Jean, situada a unos 150 metros del lugar donde se produjo el fatal accidente. «Vi las fotos de Tráfico y se ve que iba perfectamente por su carril», insistía el hijo del accidentado.
«A 200 metros de su casa»
Fuentes policiales indicaron que antes del siniestro el Clio, conducido por R.?J. de la Rosa, de 27 años, se había saltado un control de alcoholemia de la Guardia Civil de Tráfico que estaba ubicado en O Portazgo, en el arranque de la carretera 525 de A Coruña a Tui. Tanto el conductor como la fallecida, E.?Y.?S, de 24 años, vivían en la avenida de Vilaboa, un vial que está en la mencionada carretera, pero al llegar al primer cruce se desviaron a la izquierda «seguramente para entrar por atrás», explicaba un vecino de la zona, ya que «el sitio del accidente está a unos 200 metros de su casa». La vivienda se encuentra encima de un restaurante de dicha avenida y los dos jóvenes proceden de la República Dominicana.
Aunque el taxista fue trasladado hasta el Hospital A Coruña, a las once de la mañana ya estaba en su casa. «Está bien, tiene algún corte por una palanca que rompió, pero está bien», explicaba su hijo tras encargarse de llevar el vehículo, que el pasado mes de abril cumplió dos años, a un taller. «Supongo que tendrá que comprar otro, porque este no tiene mucho arreglo», decía viendo el motor destrozado y recogiendo las pertenencias esparcidas por el interior.
Colisión en Verea
Por otra parte, un hombre de 30 años vecino de Vigo resultó ayer herido de gravedad al colisionar el coche en el que viajaba como acompañante contra otro vehículo en el concello ourensano de Verea, según informa Cándida Andaluz. El conductor del coche, un joven de 23 años, vecino de Tomiño, resultó ileso, así como los cinco ocupantes del otro vehículo, de nacionalidad portuguesa. Los hechos tuvieron lugar a las seis de la mañana.
«Mi padre intentó echarse hacia la derecha, pero ni le dio tiempo ni había hueco»
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