Más de 40.000 apellidos gallegos pueden desaparecer. Los 200 sobrenombres gallegos más frecuentes copan el 60 % del total, mientras que formas como Alfaiate, Láncara, grove o compostela podrían extinguirse, porque los llevan menos de cinco personas. Los expertos en onomástica gallega recuerdan, sobre todo a los poseedores de apellidos en peligro, que es muy sencillo recuperar la forma gallega original: simplemente hay que cambiarla en el registro. Para justificar esta acción, resaltan que tener un apellido diferenciador es bueno para la sociedad, que gana en riqueza cultural, y para las personas, porque les aporta más identidad. ¿Cambiaría uno de sus apellidos para hacer pervivir uno gallego?