Organizaciones como Cáritas de Tui-Vigo aseguran que han dado ya más fondos que los que han recaudado. La crisis ha disparado las peticiones de dinero para pagar recibos o la cuota de la hipoteca
«Hemos dado más dinero del que hemos recaudado, porque cada vez hay más gente viviendo al límite». El director de Cáritas Diocesana de Tui-Vigo, Ángel Dorrego, advierte de que esa es la nueva soga que ha empezado a asfixiar a organizaciones sin ánimo de lucro que, como la suya, trabajan para que los más desfavorecidos puedan salir adelante. En algunos casos, ya han tenido que adelantar dinero con cargo a colectas de campañas que todavía no han recaudado. Por eso hacen un llamamiento a la solidaridad. «Qué pueden suponer veinte euros al mes para aquellos que mantienen un buen nivel de vida», alega Dorrego a modo de petición.
Y es que junto a los más de 56.000 hogares que precisan ayuda en Galicia para comer cada día, hay otros muchos que requieren dinero líquido para hacer frente al pago de servicios fundamentales como son el agua o una bombona de butano para cocinar o para calentarse en invierno.
A veces son emergencias puntuales motivadas por una época en la que han tenido algún revés, pero otras pueden prolongarse durante meses. «Con la ropa y los alimentos que nos llegan vamos cubriendo servicios fundamentales como vestir o comer, pero el problema que tenemos ahora está en la obtención de dinero líquido. Porque hay que afrontar el pago de alquileres, el abono de recibos», apuntan fuentes de Cáritas Diocesana de Mondoñedo.
Concretar una cifra de personas que precisan en Galicia ese tipo de ayuda es complicado. Como referencia, entre enero y octubre de este año, solo en Cáritas Santiago se atendió a 22.484 personas, un 20% más que en el 2009. Y en la diócesis de Ourense, la organización estima superar la cifra de beneficiarios del 2009, cuando su intervención fue fundamental para que 19.500 personas pudieran vivir con cierta dignidad.
Concellos
Junto con las entidades de ayuda social, los ayuntamientos también aprecian de primera mano cómo las estrecheces llegan a cada vez más familias en Galicia. Algunos se han visto obligados a reajustar las partidas presupuestarias destinadas a ayudas de emergencia, pequeños pagos dedicados a sufragar algunos de los gastos fundamentales de la vida cotidiana. En el Ayuntamiento de A Coruña, por ejemplo, el año pasado se tramitaron 585 expedientes de este tipo, un 95% más que en el año anterior. En Vigo, en lo que va del 2010, ya han repartido 612, mientras que en Lugo hay unas 645 personas que se benefician de estas subvenciones.
Nuevas pobrezas
Este fenómeno es consecuencia de la proliferación de lo que las oenegés han bautizado ya como nuevas pobrezas. «Estamos hablando de familias que tuvieron un estado económico holgado, nunca habían tenido problemas para llegar a fin de mes, pero ahora se han quedado en paro y tienen dificultades para poder pagar el recibo de la luz o para hacer frente a un plazo de la hipoteca. Porque la vivienda es un derecho, pero aquí se ha convertido en una mercancía», explica el responsable de Cáritas Diocesana de Ourense, Ignacio Bedolla, quien explica que para poder hacer frente a todas las peticiones de ayuda que han recibido «vamos a hacer una campaña de un día sin salario para recaudar fondos».
Pero el responsable de Cáritas Diocesana de Santiago advierte de otro problema todavía mayor. «Existe mucha gente que no se atreve a pedir ayuda por vergüenza. A veces reciben fondos procedentes de Cáritas, pero lo desconocen. Es la forma que tenemos para hacer que lo acepten», apunta.
Organizaciones como Cáritas de Tui-Vigo aseguran que han dado ya más fondos que los que han recaudado. La crisis ha disparado las peticiones de dinero para pagar recibos o la cuota de la hipoteca
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios