Guillerme Vázquez aprovecha el Día da Patria para responsabilizar a Feijoo y a Zapatero de los males del país
Miles de enfervorizados militantes y simpatizantes del BNG cumplieron ayer con la liturgia nacionalista de cada 25 de julio, un día en el que por las calles del casco monumental compostelano compiten la veneración al Apóstol y la reivindicación del carácter nacional de Galicia. El Bloque congregó a unas 15.000 personas, que desfilaron en una luminosa y sofocante mañana hasta la plaza de la Quintana. Por segundo año consecutivo, el encargado de dirigirse a la multitud fue el portavoz nacional Guillerme Vázquez, que hizo protagonistas centrales de su proclama a Feijoo y a Zapatero, a quienes responsabilizó directamente de los males que afligen a la comunidad.
El líder nacionalista aprovechó su discurso para marcar distancias con el PP y el PSdeG y advirtió a los congregados que Galicia solo se hará respetar en el Estado cuando se comporte como una nación. «Se na Constitución, convertida en momia polo bipartidismo español, non caben as nacións, entón teremos que concluír que simplemente é necesario outro modelo de Estado, outra Constitución», dijo a los presentes.
Interrumpido en ocasiones por las consignas proferidas por una multitud entusiasta, Guillerme Vázquez insistió varias veces en la trascendencia que tendrá para Galicia lograr un Estatuto de nación. El BNG volvió a mirarse ayer con nostalgia en el espejo catalán y aplaudió la reacción social y política desatada en esa comunidad tras la sentencia del Constitucional. «Aproveito para mandarlle un saúdo ao pobo catalán, que deu un exemplo de dignidade», afirmó el portavoz, mientras ondeaban en la plaza señeras independentistas.
La nueva estrategia económica de Zapatero, con la congelación de las pensiones y de los salarios públicos, ocupó una parte sustancial del discurso. El BNG culpa al presidente español de haber abandonado a la sociedad, de dejar de gobernar para la gente y de haber asumido de forma acrítica todo el credo «neoliberal» impuesto por el Deutschbank.
El grueso de las críticas, sin embargo, recayeron sobre Feijoo, al que Guillerme Vázquez acusa de ser el principal problema de la comunidad y de haber colocado a Galicia en una dinámica involucionista por promover un decretazo contra la lengua, por la permisividad urbanística y por demoler un sistema gallego de servicios sociales.
La encargada de preceder al portavoz nacionalista en el uso de la palabra fue Iria Aboi, secretaria xeral de Galiza Nova, que se mostró enérgica y desafiante con Galicia Bilingüe por sus «ataques ao galego» y dio al acto un aire más rebelde y contestatario al recordar que el 25 de julio «non é para render pleitesía á monarquía española», sino para homenajear a la nación gallega.
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