Rechaza alianzas con otras fuerzas en las municipales y acusa de despilfarro en la gestión a los bipartitos urbanos
Faltan 51 semanas para las municipales y Feijoo ya conjuga el verbo prometer. La presentación en Santiago de los candidatos para las siete ciudades brindó la ocasión al líder del PPdeG para lanzar su primer compromiso electoral. Feijoo aseguró que le sobran la mitad de los 212 asesores que suman las urbes y las cuatro diputaciones, y anticipó que reducirá en esa proporción la nómina del personal de confianza.
Claro que, para estar en disposición de cumplir esa palabra, a los candidatos populares no les vale obtener más votos, sino que deben conseguir mayorías absolutas en las urnas. Feijoo se encargó de recordárselo, al descartar alianzas con otros partidos para reeditar bipartitos urbanos a los que acusó de despilfarro en la gestión, con la tesis de que compartir gobierno equivale a duplicar cargos. «Só nos debemos á xente e non aos socios. Non imos facer ningunha coalición cos votos. O pacto do PSOE a cambio de todo é co BNG; e o do PP, cos cidadáns», manifestó.
En un acto sencillo que la cúpula popular quiso revestir de simbolismo al trasladarlo al Monte do Gozo, puerta de entrada para miles de peregrinos y escenario también de las romerías que la austeridad ha dejado atrás, Feijoo planteó las municipales del 2011 como una oportunidad para que los ciudadanos castiguen al PSOE, al que responsabilizó de la crisis económica. El presidente gallego, que el jueves se incorporó a las voces que desde su partido reclaman el adelanto de las elecciones generales, cargó con dureza contra el Gobierno «intervido e paralizado» de Zapatero y deslizó alguna pulla a Pachi Vázquez para regocijo de los suyos.
Feijoo aleccionó a sus candidatos urbanos en la idea de que esa debilidad del PSOE fortalece las expectativas del PP, pero también alertó de que, si triunfan, los futuros alcaldes tendrán que prepararse para gestionar las ciudades gallegas en la coyuntura de la recesión. «Nunca un goberno municipal tomara posesión nun momento tan difícil», advirtió, dando la victoria por hecha y adaptando al ámbito local un mensaje que forma parte de su propio discurso sobre la compleja tesitura en la que gobierna la Xunta.
Pese a esas dificultades, el líder del PPdeG colocó el listón en el punto más alto. «Nas cidades aspiramos a todo: sete victorias e sete alcaldías», subrayó. Feijoo utilizó el emplazamiento escogido para el acto como metáfora del último tramo del camino que inician los siete candidatos. Comprometió que sus programas recogerán una apuesta de «austeridade, rigor e planificación», como parte de un ideario galleguista que opuso a la gestión socialista y bipartita.
Al baltarista Rosendo Fernández, Feijoo le puso los deberes de lograr una mayoría absoluta en Ourense que puede ser clave para retener la Diputación, y a Enrique Poly Nóvoa, el hombre del aparato del partido que quedó excluido de una nueva candidatura, le agradeció su trabajo
Feijoo evocó el Monte do Gozo como marco de citas en las que el PPdeG refrendó ese ideario galleguista. A diferencia de aquellas romerías a mayor gloria de Fraga que Baltar amenizó con el trombón, el presidente de la Diputación ourensana casi pasó ayer desapercibido entre el centenar de cargos del partido y la Xunta. Romay Beccaría se movió con más soltura.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios