El 74% de los siniestros investigados por la Guardia Civil se registraron en industria y construccción.
Las unidades de la Guardia Civil especializadas en accidentes laborales intervinieron en 414 casos en el 2009, en los que se produjeron 29 víctimas mortales, siete menos que en 2008, según ha informado hoy la Fiscalía Superior de Galicia.
De los accidentes investigados, por sectores, el mayor número se produjo en la industria, el 44 por ciento, un 5,2 por ciento más que el año anterior; seguido por la construcción, el 30 por ciento, lo que representa sobre un 8 por ciento menos. En cada uno de estos sectores se registraron nueve víctimas mortales. En el sector agrícola y pesquero, en el que se registraron el 12,9 por ciento de los accidentes investigados hubo diez víctimas, por una en el sector servicios, en donde también se registraron el 12,9 por ciento de los accidentes.
En las muertes en el sector agrícola, la mitad desempeñaban labores de tala o transporte de madera.Según el informe, esta mayor incidencia en el sector forestal se debe a una «conjunción de factores», entre los que destaca el trabajo al aire libre en condiciones climáticas «extremas», las irregularidades del terreno, el uso de herramientas peligrosas y la lejanía con el lugar de trabajo que «dificulta» el rescate.También apunta la Fiscalía, según el informe de la Guardia Civil, que las labores de tala y transporte se realizan cada vez más por medio de contratistas, por lo que empresarios y empleados suelen tener «empleos muy inestables, sometidos a la presión de reducir costes en un entorno muy competitivo y aumentando la rotación», lo que agrava la falta de cualificación técnica que se adquiere con la experiencia. Las condiciones del terreno propician la caída por desniveles de tractores agrícolas, relata el informe, que destaca que cuatro personas murieron de esta forma.
En el sector industrial, de los nueve muertos, siete fueron aplastados por la maquinaria con la que trabajaban o la carga que transportaban. Otro de los fallecidos falleció por cometer una «imprudencia» manejando material pirotécnico y el restante «supuestamente por falta de pericia» en un molino eólico, en donde el trabajador no llevaba elementos de seguridad. En el sector de la construcción, en el que hubo nueve fallecidos, el informe denuncia el riesgo que asumen los trabajadores al no reivindicar las medidas de seguridad exigibles y por exceso de confianza. La víctima mortal en el sector servicios fue un agente de la Guardia Civil aplastado por un árbol cuando colaboraba en auxiliando a personas atrapadas en sus vehículos durante un fuerte temporal.
Entre las conclusiones, el informe califica de «óptima» la aplicación del protocolo, aunque lamenta la «falta de colaboración» de las autoridades sanitarias a la hora de facilitar a los agentes partes médicos en el caso de accidentes con heridos que quedan ingresados en centros hospitalarios. También apunta que se detectaron «reticencias» de los responsables de las empresas en las que se produjeron los accidentes. Esta unidad de la Guardia Civil fue creada por la Fiscalía Superior de Galicia en 2006 en colaboración con la Consellería de Trabajo.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios