Fuentes del Ministerio de Finanzas luso no descartan que las obras se puedan demorar algo más
El Gobierno de Sócrates alarga al menos al 2015 su conclusión, fecha ya vigente para el tramo español
El AVE entre Oporto y Valença no comenzará a construirse hasta el 2013, en el mejor de los casos. El Gobierno portugués decidió ayer aplazar dos años el proyecto del tren de alta velocidad transfronterizo para adaptar los presupuestos del país a la larga situación de crisis que vive desde hace casi un decenio.
El anuncio fue hecho por el ministro de Finanzas, Fernando Teixeira dos Santos, quien advirtió de que el peso de las inversiones públicas en su país caerá hasta niveles anteriores a la crisis, ralentizando diversos proyectos de obras públicas. Así, el aplazamiento acordado no solo afectará a los cien kilómetros de tendido ferroviario más próximos a la frontera, sino que modificará los plazos de la línea de AVE entre Lisboa y Oporto, cuya fecha de conclusión quedó fijada ayer para el 2017.
Fuentes del Ministerio de Finanzas luso aseguraron que el recorte hará que el tramo entre Oporto y Valença se prevea terminar ahora en el 2015, aunque consideran que no sería de extrañar que sufriese alguna demora más debido a la fuerte oposición vecinal surgida en varios ayuntamientos contra el trazado -como sucede en el lado español- y a no contar aún para ese momento con continuidad hacia la capital de la República.
El cambio de calendario en la parte portuguesa del AVE viene en todo caso a adecuarse a los plazos adoptados en noviembre por el Ministerio de Fomento español, que movió del 2013 al 2015 la fecha de conclusión del tramo Vigo-Tui, a causa del rechazo al trazado planteado tanto en la ciudad olívica como en los concellos de Mos, O Porriño, Salceda de Caselas y Tui.
Fomento ha iniciado de hecho los trabajos para llevar a cabo un tercer proyecto para el tramo que partirá bajo tierra de la futura estación de Vigo. La semana pasada el número dos del ministerio avanzó con los alcaldes de las otras localidades un borrador de trazado, con el que, según Víctor Morlán, se tratará de minimizar las afecciones a viviendas y naves industriales.
Miedo a generar más déficit
El anuncio hecho por Teixeira dos Santos, uno de los hombres fuertes de José Sócrates, significa que las advertencias lanzadas por técnicos de su ministerio sobre el crecimiento del déficit público que generaría la obra del AVE Lisboa-Oporto-Valença pesaron más que las afirmaciones reiteradas en los últimos días tanto por el primer ministro luso como por su ministro de Obras Públicas, en las que se aseguraba que el tren rápido a Galicia era una obra prioritaria y que no sufriría demoras. Finanzas advirtió incluso de que la línea Oporto-Vigo no recuperará en toda su historia la inversión realizada por ambos países, aunque sí compensaría sus gastos de explotación.
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