Santiago registró una multitudinaria marcha en contra de la propuesta de la Xunta sobre el plurilingüismo
La capital de Galicia volvió a vivir ayer una de sus multitudinarias manifestaciones que evocan los tiempos de la Ley Orgánica de Universidades. El motivo fueron las bases del nuevo decreto del plurilingüismo, un borrador que se ha encontrado con el rechazo de la mayoría de los sindicatos educativos, las asociaciones de padres, movimientos de renovación pedagógica, oposición e incluso una parte importante de la patronal de la enseñanza concertada.
La plataforma Queremos Galego convocó una marcha que colapsó Santiago, abarrotó los párkings para alegría de las concesionarias, y reunió a más de 30.000 personas en una plaza del Obradoiro atestada, según los datos de la Policía Local, que los convocantes elevaron a más de 50.000. Los organizadores habían fijado que la manifestación terminase en la sede de la Xunta en San Caetano, pero ante el incremento de las previsiones de asistencia decidieron que el acto central se celebrase en el clásico Obradoiro.
Más de dos horas y media tardaron en acabar de entrar los manifestantes, que recorrieron parte del Ensanche y el casco histórico. Cuando la plaza del Obradoiro ya estaba llena, algunos asistentes empezaban a recorrer la zona vieja. Unos 150 autobuses llegados de toda Galicia contribuyeron también al éxito de la convocatoria.
Al final de la manifestación, Anxo Louzao, secretario nacional de CIG-Ensino, explicaba que «se queda un mínimo de sensatez e espíritu de democracia é o momento de retirar as bases, que nos uniron a todos na súa contra». Carlos Callón, presidente de A Mesa, otro de los que intervinieron en el acto central de la marcha, recordó que Galicia es la única comunidad con dos lenguas en la que no hay programas de inmersión en el idioma propio, y criticó que un Gobierno se atreva a atacar a una institución centenaria como la Real Academia Galega. Callón señaló que «desobedecer este decreto significa obedecer o Estatuto e a Lei de Normalización». Fran Rei, portavoz de la plataforma Queremos Galego, aclaró que nadie fue obligado a la manifestación, y aseguró que su entidad llevará a los tribunales «a quen minte», en alusión al PPdeG por acusar a integrantes de la plataforma de coaccionar a los profesores.
Los otros tres sindicatos que también apoyaron la marcha, STEG, Comisiones y UGT, coincidieron en el éxito de la convocatoria. UGT felicitó al profesorado por este respaldo y expresó su confianza en que Educación adopte un cambio de actitud. CC.?OO. instó a la Xunta que tome nota, mientras que el STEG apuntó que si la Administración «non escoita o clamor da comunidade escolar, teremos que pensar que estamos ante uns xestores irresponsables, que non merecen o cargo que ocupan».
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