Los bomberos creen que pueden montar una operación de rescate si los huelguistas se desvanecen en las grúas
Las empresas navieras con intereses en Vigo han reprogramado sus escalas en la ciudad y han decidido desviar los buques a los puertos cercanos de Leixões o de Marín, como consecuencia de la huelga de los trabajadores del muelle de contenedores del puerto vigués iniciada hace una semana. Según el diario de explotación del puerto, estaban previstos hasta siete buques portacontenedores, pero que, en principio, han sido cancelados.
Entre tanto, uno de los huelguistas encaramados en las grúas llamó con urgencia al 061 por debilidad tras cuatro días de ayuno. La ambulancia apareció en la terminal, pero el médico se negó a subir los escalones hasta la altura de 35 metros. Lo mismo hizo el huelguista, que se negó a bajar de su posición. Por su parte, los bomberos dijeron que estaban capacitados para hacer una intervención de rescate a esa altura si los huelguistas no pudiesen bajar por sus propios medios.
Los trabajadores piden la readmisión de nueve compañeros despedidos a principios de este mes por la firma concesionaria, Terminales Marítimas de Vigo, que hasta la fecha se ha negado a negociar una salida al conflicto. Cuatro de estos nueve trabajadores despedidos están encaramados en lo alto de dos grúas desde las que se despachan los contenedores (una de ellas a unos 35 metros de altura) desde el pasado jueves. Están en la corona de la grúa sin comida, bebida o mantas. La empresa decidió cortar la electricidad al día siguiente de la protesta.
La plantilla de esta empresa, integrada por 67 personas, comenzó el martes 15 un paro en solidaridad con nueve trabajadores despedidos, y para los que reclama su readmisión. A primera hora de la mañana, los empleados de la empresa dedicada a la manipulación de contenedores en el muelle de Guixar protagonizaron una concentración con cortes de tráfico. Con posterioridad, estos operarios se congregaron ante las oficinas centrales de la Autoridad Portuaria, y una representación solicitó a los directivos del organismo que medien en el conflicto.
Fuentes sindicales consultadas criticaron la decisión de la Subdelegación del Gobierno que, a petición de la propia Autoridad Portuaria, fijó un 65% de servicios mínimos durante la huelga, cifra que los representantes laborales creen abusiva. Un inspector de Traballo está revisando estos datos. Los trabajadores despedidos de Termavi llevaban varios años en la empresa, en algunos casos hasta una veintena, y los representantes laborales sospechan que detrás de la decisión empresarial está la intención de externalizar los servicios y de puentear el convenio y los derechos laborales.
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