El ex gerente aún no entregó el vehículo que usaba y reparó el de su mujer con cargo al centro lucense
La investigación anunciada por la Diputación de Lugo hace meses, cuando decidió recuperar el control de la Fundación Centro Superior Cinegético y Piscícola de Galicia, con sede en Tor (Monforte), comienza a aportar datos sobre su situación y actividades, que podrían incurrir en irregularidades o basarse en fines de dudosa justificación, principalmente en dos ámbitos. En primer lugar, los viajes que realizaron a África Francisco Cacharro y otros directivos vinculados a la entidad, por un valor global de 20.000 euros. En segundo, el hecho de que el director general de la fundación, Francisco García-Bobadilla, a pesar de haber dimitido en diciembre del 2008, aún no ha entregado el vehículo que usaba.
En el 2006, cuando Francisco Cacharro Pardo presidía la Diputación y el patronato de la fundación, dio cuenta, con cargo a esta última, de un viaje a Tanzania y Namibia para ver experiencias cinegéticas y turísticas. Estuvo acompañado por Javier Castroviejo, que lo sucedió en la presidencia del centro, y por García-Bobadilla. En marzo de este año los antiguos responsables del ente negaron que realizasen otros viajes al extranjero, pero facturas localizadas ahora demuestran lo contrario.
Con fecha de 9 de diciembre del 2008 hay tres facturas de El Corte Inglés por importe de 6.680 euros cada una, correspondientes a los billetes de avión desde Santiago, A Coruña y Sevilla, vía Madrid, a Johannesburgo (Sudáfrica). También hay recibos de tasas correspondientes a vuelos interiores o a países próximos a Sudáfrica por varios centenares de euros, con lo que los pagos totales por persona son de unos 7.000 euros.
El coche, «desaparecido»
Con respecto a la situación del parque móvil, según la documentación remitida por el Concello de Monforte, la fundación cinegética de Tor tiene dos vehículos, un Volkswagen Touran, utilizado por el gerente, y un Nissan Terrano II que estaba a disposición de los peones de la fundación. Como el primero sigue «desaparecido», la fundación controlada por la Diputación se lo acaba de reclamar al ex gerente mediante un burofax. A la entidad llegaron facturas de una gasolinera por 2.092 euros de repostajes de este mismo año. De este coche también hay constancia de seis multas en el 2008 que suman 1.490 euros, por no identificarse el conductor, por exceso de velocidad y por hablar por teléfono.
La fundación pagó 2.206 euros por la reparación de un turismo Volkswagen Lupo, propiedad de la esposa de García-Bobadilla. Los trabajos incluyeron su pintado, salvo el techo. Por ninguno de los dos coches del centro cinegético fueron abonados los impuestos municipales.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios