En el edificio, a punto de estrenarse, se produjeron daños por valor de 100.000 euros
Una investigación del Cuerpo Nacional de Policía concluyó ayer que, la noche del sábado de carnaval, unos muchachos prendieron fuego en unas pinturas acumuladas en el interior de la casa de la juventud de Ribeira, un edificio a punto de estrenarse. Las llamas se propagaron a toda velocidad por el recinto y ellos, al no ser capaces de controlarlo, optaron por marcharse corriendo. Los datos policiales, en realidad, coinciden con las cábalas que se hacían los vecinos que vieron a muchachos merodeando por la zona. Pero lo que resulta más llamativo es que quienes, supuestamente, están detrás del fuego son todos menores, la mayoría con edades inferiores a los 14 años.
Aunque la policía prefirió ser cauta con los datos por tratarse de adolescentes de corta edad, indicó que fueron identificados entre diez y quince muchachos. Aunque supuestamente todos entraron de forma ilegal en el recinto de la casa de la juventud -que estaba vallado y en obras-, al parecer, solo algunos se atrevieron a colarse en el interior del inmueble. De ahí que, aunque el número de identificados supera la decena, en realidad, los que están en una situación más peliaguda son cuatro: dos que llegaron a estar detenidos y otros tantos que figuran como imputados.
A la Fiscalía
La policía hace responsable a esta pandilla tanto de algunos actos vandálicos sucedidos en la ciudad en el entroido como del incendio que dio al traste con un edificio a punto de estrenarse y que pudo acabar en tragedia, puesto que en esta casa se acumulaba bastante material inflamable. De hecho, fruto de la rápida propagación de las llamas, la mayoría de los ventanales quedaron inservibles, hay numerosas paredes ahumadas y un espacio destinado a cocina totalmente destrozado. Por no hablar de que el mobiliario, todo en madera, está ennegrecido y que la empresa que construyó el inmueble cifró en 106.000 euros los daños ocasionados.
Precisamente, la policía se encargó de dar cuenta de todos estos destrozos y de la investigación realizada a la Fiscalía de Menores. Luego, se entregaron los chavales a sus padres en custodia. Está por ver si los progenitores tendrán que pagar los destrozos que ahora toca reparar en la casa de la juventud.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios