Reitera que su trabajo es legal y que advertía a sus clientes para que informasen a los compradores
El alemán Johann Grimm tuvo que pagar 25.000 euros para poder abandonar la cárcel de Teixeiro
El titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Santiago, Francisco Javier Míguez Poza, admitió los argumentos presentados por el abogado Evaristo Nogueira para que pusiera en libertad a Johann Grimm, el alemán imputado en el caso de la manipulación de los cuentakilómetros de vehículos de segunda mano y kilómetro cero. De todas formas, el juez exigió para liberarlo una fianza de 25.000 euros. Esta cantidad se calcula en función, entre otras cuestiones, de la cuantía que se estima podría haberse ingresado con la operación bajo sospecha. Las primeras líneas de investigación establecen que fueron manipulados unos 40.000 coches de concesionarios, talleres y particulares de Galicia, Asturias y Castilla y León.
A primera hora de la mañana, la familia del empresario inició los trámites para hacerse con la cantidad fijada por el juez, que se hizo efectiva sobre las dos de la tarde. Quince minutos después se enviaba un fax a la cárcel de Teixeiro para que Grimm fuera puesto en libertad. El empresario salió de la prisión poco después de las seis de la tarde, y se marchó en un taxi. El imputado se tapó la cara con una chaqueta para evitar que su imagen fuera captada por las cámaras. El propietario de la empresa Truck and Car Tecnology Sistems, de Teo, taller en el que supuestamente se alteraban los cuentakilómetros, es el primero de los imputados que entró en prisión.
Un recibo con la manipulación
La estrategia de la defensa de Johann Grimm, de 55 años y nacionalidad alemana, se centrará en el hecho de que la legislación española no considera delito la alteración del cuentakilómetros de un vehículo, por lo que la defensa insistirá en que la práctica de Johann Grimm no tiene relevancia penal. También se argumentará el hecho de que el empresario entregaba un recibo a sus clientes, donde advertía que debía informarse a los compradores de los coches de que el cuentakilómetros había sido manipulado.
Junto al propietario del taller, cuatro trabajadores de este establecimiento están también imputados. Ninguno de los cuatro ingresaron en prisión ni se espera que lo hagan en los próximos días. Solo el encargado del taller, Roberto Lema, que fue el primero en declarar el pasado miércoles ante el juez, pagó una fianza de 5.000 euros cuando fue detenido, el pasado 30 de septiembre, para evitar su ingreso en prisión.
Es previsible que los empleados de Grimm basen sus defensas precisamente en el hecho de que por su condición de trabajadores no deberían de ser imputados de un presunto delito cometido por su empleador.
En los casos del propietario de Autos Brea Rent a Car, José Brea Dono, y de Pedro Hervés Álvarez, del Grupo Brea, que fueron citados el miércoles, se mantiene la calificación de imputados para ambos en esta fase de instrucción.
La defensa de los dos empresarios insistirá en que los vehículos, que aparecen en los archivos de Grimm como manipulados para Autos Brea, no fueron destinados a la venta, sino que eran utilizados para ser empleados como coches de alquiler que eran facilitados como vehículos de cortesía a los clientes del taller cuando tenían que dejar su coche para reparaciones durante varios días.
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