La polémica desatada por el automóvil del presidente de la Xunta salpicó el pleno
La polémica abierta en torno al nuevo coche oficial que utiliza el presidente de la Xunta, que costó 480.000 euros, salpicó ayer el pleno celebrado en el Parlamento, en el que se produjeron ataques constantes de los diputados del PPdeG al «exceso» cometido por el bipartito en medio de la crisis económica. A modo de consigna, los populares que ayer hicieron uso de la palabra aludieron a este asunto de forma jocosa, mientras los socialistas escuchaban dolidos desde el escaño. Al final, uno de ellos estalló desde la tribuna, acusando al PP de utilizar «basurilla demagóxica» para hacer oposición y para recordar que José María Aznar salvó la vida en un atentado en gran medida por utilizar un coche blindado similar al de Touriño.
El diputado en cuestión fue Francisco Cerviño, portavoz de Cultura del PSdeG-PSOE, quien utilizó uno de los turnos de que dispuso en la comparecencia de la conselleira Ánxela Bugallo para levantar enfurecido la voz y recordar que el ex presidente Aznar, siendo líder de la oposición, «salvou a vida» en un atentado de ETA gracias a uno de estos turismos blindado. «Espero que Feijoo -abundó Cerviño- non teña que pedir perdón e pórse cinza sobre a cabeza» a modo de arrepentimiento en caso de que al jefe del Ejecutivo autónomo llegue a pasarle algo.
Garantizar la seguridad
En su intervención desaforada, el diputado socialista también tachó de «impresentable» la actitud esgrimida por el PPdeG en este asunto, y se preguntó retóricamente si no es «adecuado» que en un país que sufre la lacra del terrorismo se tomen las «medidas necesarias» para garantizar la seguridad de los gobernantes elegidos democráticamente.
El portavoz de Cultura del PSOE replicó con su escueta y encendida intervención a otra de su colega del PP Ignacio López-Chaves, quien se refirió al presidente de la Xunta como «ese señor» que viaja en un coche de 80 millones de pesetas, una cifra, dijo, superior a lo que ha consignado el Gobierno gallego en los dos últimos años para el proyecto de la Cidade da Xustiza de Vigo. El propio López-Chaves se excusó irónicamente más tarde, aduciendo que se había limitado a comparar dos partidas presupuestarios y reclamó sin éxito que fuera retirada del diario de sesiones la expresión «basurrilla demagóxica».
Pero el ataque de López-Chaves no fue el único. El portavoz de Medio Ambiente del PP, Jaime Castiñeira, fue el primero en disparar con este asunto, poniendo en evidencia la «minitaberna» de 6.000 euros que tiene instalado un coche oficial de la Xunta. Su compañero de filas Antonio Rodríguez Miranda tiró del mismo hilo, en un debate con Suárez Canal, diciéndole al conselleiro del BNG que a lo mejor él en vez de una minitaberna tenía un furancho.
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