Los populares y el Gobierno se pasan de mano en mano un bote con agua contaminada del río Tambre
El PSdeG y el BNG se bastaron ayer en el Parlamento para aprobar en solitario la Lei Integral de Residuos de Galicia, normativa que aborda por primera vez la gestión de todo tipo de desechos -sean domésticos, industriales o sanitarios- y que duplica la cuantía de las sanciones para los casos de vertido o eliminación incontrolada de materias peligrosas. El grupo del PP, que votó en contra del texto, abrió una agria polémica con el bipartito por la supuesta contaminación provocada por la planta de Sogama e incluso llegó a calificar al conselleiro de Medio Ambiente, Manuel Vázquez, como «o señor dos vertedoiros».
El diputado popular Jaime Castiñeira optó desde un principio por obviar el debate legislativo para atacar al Ejecutivo autónomo con toda la munición que tenía a mano. Habló del «secuestro» de los Orzamentos para no remitirlos al PP o de la «minitaberna» por valor de 6.000 euros que el vicepresidente de la Xunta habría instalado en su coche oficial, dedicándole alguna referencia vaga a la ley, que insistió en que fue fotocopiada de otra aprobada por la Comunidad de Madrid en el año 2003.
Pero el principal objeto de sus críticas fue el propio conselleiro de Medio Ambiente. Como hizo en una sesión plenaria anterior, Castiñeira volvió a subirse a la tribuna del hemiciclo con un bote de agua supuestamente contaminada que, según su versión, fue recogida en el río Lengüelle, afluente del Tambre, un vertido que el diputado vinculó con la planta de Sogama en Cerceda. «Voulle deixar este regaliño e unhas fotografías tomadas o sábado sobre o verquido», esgrimió Castiñeira mientras se dirigía al escaño del conselleiro, donde depositó el bote.
De rebote a Feijoo
El gesto no agradó a Manue l Vázquez, que se irguió repentinamente del asiento agarrando la muestra para depositarla en la mesa de Núñez Feijoo. «Déixoa no escano do presidente do PP, que é o que fixo Sogama». Al final, ante la ausencia de Feijoo, el bote con el agua contaminada se lo quedó el portavoz de los conservadores, Manuel Ruiz.
Horas después, Medio Ambiente dijo que los primeros análisis del agua hechos en la zona de Areosa están dentro de los «parámetros normais», por lo que descartó que el origen del vertido esté en Sogama.
Tras el incidente parlamentario, el conselleiro se subió a la tribuna y empleó un tono sarcástico para calificar la actitud del portavoz del PP. «Quero agradecerlle a profundidade no debate, o rigor científico, a visión de futuro e a búsqueda permanente do consenso», le espetó irónico Vázquez a Castiñeira, desatando la hilaridad entre los diputados socialistas.
El resto de la intervención la consumió el conselleiro en hablar del proyecto que ayer vio la luz, y que sustituirá a la normativa sobre residuos sólidos urbanos de 1997. «Con esta lei empezamos a gañar o futuro», manifestó Vázquez, al remarcar que está diseñada para abordar también las necesidades del mañana.
El texto normativo, que en breve será publicado en el Diario Oficial de Galicia , establece multas de hasta dos millones de euros para los casos de vertidos incontrolados más graves. Además, regula la obligatoriedad que tienen las instalaciones productoras de residuos de suscribir un seguro de riesgo y otorga a los concellos la posibilidad de reemplazar las sanciones a particulares por los trabajos en los servicios de limpieza municipales.
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