Los investigadores de la Guardia Civil cifran en 40.000 los vehículos que fueron manipulados en Galicia
La operación sigue abierta y se esperan nuevos registros y detenciones en próximas fechas
Los registros en talleres de automóviles del área de Santiago en relación a un presunto delito de estafa a gran escala por la manipulación de los cuentakilómetros de coches destinados a la venta se frenaron ayer. Sin embargo, la operación no terminó, ya que los responsables de la investigación estiman que en Galicia se comercializaron casi 40.000 automóviles con el kilometraje trucado en los últimos cinco años. También ayer José Antonio Lobelle, de la firma compostelana Autos Lobelle, se acercó a las dependencias de la Guardia Civil de A Coruña para prestar declaración y entregar documentos.
Los equipos que llevan a cabo la investigación que instruye el magistrado titular del Juzgado número 2 de Santiago llevan ocho meses practicando escuchas telefónicas, que dieron como resultado la detención, el pasado día 30 de septiembre, del alemán Johann Grimm, de 50 años de edad, y de sus cuatro empleados, Roberto R.C.L., de 37; M.E.P, de 35; Ángel Z.M., de 33, y O.C.L., de 35. Los citados pinchazos les han permitido revelar la relación que estos mantenían con unos 200 talleres gallegos, en muchos de los cuales supuestamente manipulaban los cuentakilómetros de coches kilómetro cero y otros que eran destinados a la reventa.
Los registros en concesionarios empezaron por Brea y Lobelle, en Santiago, donde los guardias se incautaron de documentos y ordenadores durante las jornadas del lunes y el martes. Cinco personas están en libertad con cargos como consecuencia de estas gestiones de los cuerpos de seguridad.
La cadena de registros y detenciones no ha hecho más que comenzar. Los agentes visitarán a todos los supuestos implicados en las próximas semanas. El magistrado instructor Javier Míguez Poza decretó el secreto del sumario para no entorpecer la investigación, que llevará a los agentes encargados del caso a numerosas localidades de Galicia.
Los equipos jurídicos de los concesionarios de coches trabajan a marchas forzadas buscando cobertura legal a las acciones llevadas a cabo en los talleres. En algunos de ellos argumentan que los vehículos manipulados no están destinados a la venta, sino al alquiler o a cesión a los clientes como cortesía mientras dejan los suyos para realizar reparaciones.
La empresa de Johann Grimm, Truck & Car Technology System (T&CTS), que estaba ubicada en Vilar de Teo (Calo), se dedicaba a la comercialización de sistemas de programación, tuning e instrumentos para la automoción. Grimm y sus empleados recorrían los talleres de Galicia para llevar a cabo las manipulaciones. Cada día eran capaces de cambiar el kilometraje de unos 35 automóviles. El fraude por estas acciones puede elevarse a unos cinco millones de euros.
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