«¡Estás muerta!», dijo un traficante a la víctima, que se hallaba dentro con una hija
«No le dejas vender droga a un traficante y te quema la casa». Así de claro se manifiesta Beatriz Fernández, la propietaria del piso que en la madrugada de ayer sufrió un incendio provocado, según la policía, que investiga el suceso. Los incendiarios prendieron el felpudo con un producto acelerante que podría ser gasolina o aceite.
Harta de que se venda droga en su edificio, situado en la calle Benito Castro Nogueira, del Calvario, Beatriz Fernández, que vive en la casa con sus dos hijos, denunció que los vecinos llevan más de dos años haciéndole la vida imposible. «Viene mucha gente a comprar y les he dicho que la vendan en otro sitio, pero hacen lo que les da la gana, se pelean, y no respetan a los que vivimos encima», lamentó la propietaria de la casa. Esta vecina relata que hace una semana «me puse en la puerta y dije que aquí no entraba nadie, que se fueran a la calle». Ayer uno de los traficantes de droga se encaró con Beatriz y la amenazó: «Sabes lo que te digo. Tú de ahí no pasas. ¡Estas muerta!», recuerda la mujer.
Pocas horas después intentaban quemar su casa en la que estaban en ese momento ella, uno de sus hermanos, «que me acompaña por las noches», y una de sus hijas.
«¡Nos van a matar!»
Según explicó, sobre las cinco de la madrugada su hija de 18 años, que estaba usando el ordenador, se percató de las llamas en el felpudo y a ella le despertaron los gritos de la joven diciendo: «¡Mamá, nos van a matar, está ardiendo la casa!».
«Yo pensé que no lo contábamos y que estaban abajo para rematarnos», afirma Beatriz Fernández, que no tiene dudas de que han intentado «atentar» contra ella y su familia.
Gracias a que su hija se encontraba despierta y que advirtió el humo, el fuego no se propagó. «Nosotras mismas echamos agua desde el interior», relató la joven. Fueron los propios agentes de la Policía Local de Vigo quienes lo sofocaron rápidamente con el extintor que llevaban en el coche patrulla. Aún así, las llamas afectaron también a la puerta del salón de la vivienda y acorralaron al hermano de la dueña en su dormitorio, del que no podía salir.
La propietaria de la casa ha presentado formalmente una denuncia contra sus vecinos en el juzgado de guardia. También ha intentado pedir protección por el miedo que tiene, pero no le han dado una respuesta al respecto.
Fernández también denunció que sus vecinos y las personas que presuntamente adquieren droga en el piso de abajo le han atracado en varias ocasiones. Hace unas semanas le robaron a su hija la bicicleta.
La zona donde se produjo el suceso es uno de los puntos negros de tráfico de drogas en Vigo. En otro edificio cercano hay una pintada que advierte que una de las inquilinas vende droga.
La puerta del piso de los presuntos traficantes del primer piso está rota y sus inquilinos acusaron a Beatriz de los daños. Ella da una versión muy diferente de lo sucedido: «Fue un drogata el que la rompió porque no querían abrirle la puerta».
La mujer, cocinera de profesión, vive atemorizada. «Mis hermanos hacen de guardaespaldas y cuando llego por las noches mi hija me espera armada con un palo».
La Policía Científica y la Judicial han recogido muestras y se han hecho cargo del caso.
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