El topónimo Galiza ha sido, tradicionalmente, el empleado por un amplio sector del nacionalismo y la llegada del BNG a la Xunta ha traído consigo diversos intentos por elevarlo a la condición de oficial. De hecho, las consellerías que son responsabilidad de gobierno del Bloque utilizan esta variante, aunque sin vincularla a la identidad corporativa de la Administración gallega. La documentación de estas instituciones debe respetar una serie de normas, entre ellas la del uso de Galicia como única denominación con legitimidad jurídica. Los logotipos de la Xunta y de las consellerías son un ejemplo.
Pero el BNG reclama el uso del topónimo Galiza como «denominación paraoficial, lícita dende un punto de vista estatutario», según la Consellería de Cultura, y que, por tanto, «debe ser respectado polos poderes públicos». Esto significa que el departamento, y otros gestionados por los nacionalistas, utiliza Galiza en diversos ámbitos, desde los titulares de sus documentos informativos hasta bolsas turísticas, pero siempre sin una vinculación directa a la identidad corporativa de la Xunta.
Así, las consellerías del BNG han empleado Galiza desde el comienzo del Gobierno bipartito, un uso que también tiene su correspondencia en las intervenciones públicas a cargo de los conselleiros nacionalistas, que han favorecido el uso de Galiza en sus discursos.
Diferencias de criterio
Pero la denominación ocasionó un desencuentro hace un año en una reunión del Consello Coordinador de Publicacións, dependiente de la Consellería de Cultura. Este organismo, que asume las facetas de diseño y edición, abordó la inclusión de Galiza en las publicaciones oficiales de la Xunta. Sin embargo, el tema quedó en el aire, ya que los socialistas mostraron sus diferencias con la propuesta nacionalista. Ante la negativa del PSOE, se acordó solicitar un informe a la Real Academia Galega, que comunicó sus argumentos a Cultura hace ya casi tres meses, pero que no se han hecho públicos.
Sin embargo, la consellería defendió tres días después de la reunión del organismo encargado de las publicaciones sus argumentos mediante una instrucción en la que reivindicó el uso de Galiza para «documentos administrativos non sometidos á disciplina de imaxe corporativa».
Antes de su aceptación por la Academia como variante tradicional, Galiza fue objeto de varias campañas para vindicar un estatus oficial, como la promovida por el colectivo Proposta Galiza.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios