Achaca la mayor siniestralidad en Galicia al escaso gasto en mejorar las carreteras
Las contradicciones entre los socios del bipartito respecto a la prioridad del proceso de transferencia a Galicia de las competencias sobre tráfico y seguridad vial, que actualmente se encuentra en punto muerto, impregnan ya hasta el discurso del valedor do pobo. Benigno López defendió ayer que el principal factor para combatir la elevada siniestralidad vial en Galicia es la inyección de recursos para mejorar las carreteras, ya que, en su opinión, el hecho de que las competencias se gestionen en Madrid o en Santiago no influye en el balance de víctimas mortales de tráfico. Ahora bien, esa argumentación no impidió al valedor constatar que los traspasos al País Vasco (1982) y Cataluña (1997) no plantearon «ningún problema político».
Benigno López, que indicó a los periodistas que el de las transferencias es un «asunto político» que no le corresponde enjuiciar, recordó incluso que la Organización Mundial de la Salud ha recomendado que «os coñecementos locais deben orientar as políticas locais». De hecho, esa reflexión figura en el informe del Valedor do Pobo sobre la seguridad vial en Galicia, que ayer presentó López pero que fue elaborado por su predecesor, como «un argumento a favor da integración das competencias sobre tráfico co resto das materias que inciden sobre a seguridade viaria».
En ese informe, el alto comisionado parlamentario reivindica que «se se sumase a transferencia de tráfico» las competencias que ahora tiene Galicia en materias que afectan a la seguridad vial «gañarían en coherencia».
El nuevo valedor optó por poner el acento en la necesidad de destinar más recursos a la red viaria gallega. Esa postura coincide con la que Touriño defendió la semana pasada, al hilo de las diferencias que PSOE y BNG evidenciaron en el debate de política autonómica sobre el bloqueo del traspaso de competencias. El presidente, que negó esas discrepancias, abogó por obtener más recursos económicos y de personal de Tráfico hasta que se concrete la transferencia.
López sintonizó con esa tesis, pero criticó la escasez de gasto de la Xunta en las carreteras -en el 2004, Galicia fue la segunda comunidad que menos invirtió en conservación- y relacionó los siniestros con vías mal iluminadas y con firme y señalización deficientes.
Balance de víctimas
Además de analizar los múltiples factores que inciden en la elevada siniestralidad vial en Galicia, el valedor do pobo propuso dos medidas prioritarias para intentar reducir una la dimensión de una tragedia que en el 2006 se cobró 355 vidas en las cuatro provincias y que entre enero y septiembre de este año ha sumado 216 fallecidos más. Aunque las cifras de víctimas mortales han descendido en los últimos años -un 36% desde 1999-, siguen siendo alarmantes.
Así, Benigno López reclamó un pacto social por la seguridad vial en el que todos los agentes asuman su papel, ya que «o tráfico non deixa de ser un espello no que se reflicten comportamentos que se extenden ao resto da sociedade».
El valedor do pobo habló de la existencia de una «cultura da velocidade» que lleva a los ciudadanos a adoptar comportamientos temerarios al volante. Frente a esas actitudes, apostó por inculcar a los niños comportamientos responsables y adiestrarlos en la prevención en materia de seguridad vial.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios