El Estado ejerció el derecho de retracto sobre la operación que inició Caixa Galicia con el marqués de Revilla
El Ministerio de Medio Ambiente considera cerrado el proceso para adquirir la isla a la entrada de la ría de Arousa
El Ministerio de Medio Ambiente ya ha cerrado el proceso de compra de la isla de Sálvora. Este mes tiene previsto fiscalizar el expediente y pagar el precio de la operación, es decir, los 8,5 millones de euros que la entidad financiera Caixa Galicia ofreció en el mes de marzo al propietario, Francisco de Borja Zuleta de Reales, marqués de Revilla.
El departamento que dirige Cristina Narbona ejerció el derecho de retracto, lo que significa que el Estado pasó a ocupar el papel preferente en el proceso, en detrimento de la iniciativa privada, después de que en su día, en la primavera del 2003, no participara en el tanteo cuando se supo del interés de un grupo de inversores por hacerse con el promontorio situado a la entrada de la ría de Arousa.
La presión ejercida por entidades ecologistas y naturalistas, entre ellas la Fundación Germán Estévez, a la que le han sido comunicados los extremos de la decisión ministerial por medio del secretario general para el Territorio y la Biodiversidad, Antonio Serrano, fue fundamental para que el Gobierno central cambiara de estrategia, ya que en su momento incluso instituciones oficiales, como el Concello de Ribeira, bajo cuya jurisdicción se encuentra la isla, habían expresado la idoneidad de que Sálvora pasara a tener consideración pública.
Según parece, la propia ministra Narbona dio instrucciones a la Dirección General de Costas para ejercer el derecho de retracto, procedimiento que realizó semanas después de que el director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, anunciara la compra de la isla ribeirense como primera acción de un plan más ambicioso que destinaba 40 millones de euros a la adquisición de espacios naturales de especial relieve en Galicia.
La isla de Sálvora, junto con los islotes de Vionta, Noro y Sagres, con los que constituye un archipiélago a la entrada de la ría de Arousa, forma parte del parque nacional de las Illas Atlánticas, pero era propiedad de los herederos de José María Otero Goyanes, marqués de Revilla, que habían cedido su uso al empresario de Ribeira Ramiro Carregal Rey, presidente de la conservera Frinsa. Fue precisamente en el transcurso de uno de los viajes que el industrial organizaba cada verano, para que amigos y colaboradores conocieran este singular espacio, cuando José Luis Méndez accedió al paraje arousano y supo que se encontraba en venta.
Las ofertas
El precio inicial que los propietarios pusieron a la isla fue de 6.010.121 euros, y la mejor oferta, hasta la entrada de Caixa Galicia, llegó hasta 3,6 millones, procedente de un grupo de empresarios de Barcelona, Madrid y Santiago. La primera valoración de Sálvora, que en un principio se consideraba asequible para inversores turísticos, cayó estrepitosamente cuando se supo de las restricciones que tenía, ya que solamente se pueden realizar restauraciones de los inmuebles existentes, pero no nuevas construcciones, y ni siquiera se permiten actividades que no sean las tradicionales.
Después de la oferta de Caixa Galicia, en el mes de marzo se produjo un parón en el proceso de adquisición que hizo temer a los vendedores la posibilidad de que acabara fracasando. Sin embargo, el tiempo acabó confirmando que el suspense estaba motivado por la intermediación del Estado.
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