El australiano logra su cuarta victoria del año y arrebata a Hamilton el liderato del Mundial.
El australiano Mark Webber (Red Bull) ha conseguido la victoria en el Gran Premio de Hungría por delante de Fernando Alonso (Ferrari) y del alemán Sebastian Vettel (Red Bull). Un triunfo que permite a Webber liderar el Mundial, y a Alonso meterse más aún en la lucha por el campeonato tras el abandono de Hamilton y una nueva exhibición de solidez, conteniendo al bólido de Vettel, muy superior en prestaciones a su Ferrari.
El asturiano logró un heroico segundo lugar después de aguantar más de 20 vueltas el empuje de Vettel, con un coche muy superior. Mientras, Pedro Martínez de la Rosa acabó en séptima posición tras una gran carrera en la que salió mal (cedió 2 puestos) pero se mantuvo firme y aprovechó los abandonos por delanter del catalán de Rosberg y Hamilton.
La victoria de Webber llegó casi por accidente, cuando superado en la salida por Alonso, marchaba en tercera posición tras su compañero Vettel y el español. En la vuelta decimoquinta se neutralizó la carrera para limpiar la pista de los restos del alerón del coche del italiano Vitantonio Liuzzi (Force India)
Prácticamente todos los coches, a excepción de Webber y del brasileño Rubens Barrichello (Williams-Cosworth) se detuvieron a cambiar neumáticos. Si Webber no lo hizo, fue para no esperar a que terminaran los mecánicos con Vettel y perder el tercer puesto.
Los neumáticos blandos rendían de una forma asombrosa en su Red Bull, y cuando la parada para cambiarlos por los duros estaba prevista sobre la vigésima vuelta, los disfrutó hasta la vuelta 43, logrando una ventaja suficiente como para detenerse y seguir en cabeza hasta el final de la prueba.
Por detrás Alonso había realizado una salida magistral, había adelantado a Webber, casi hace los propio con Vettel, pero al final tuvo que ceder al llegar a la primera curva y quedarse detrás del alemán. Con el coche de seguridad en pista y el cambio de los neumáticos realizados las posibilidades de adelantar a Vettel eran nulas, pero el alemán sería sancionado con un paso por la calle de talleres por haber dejado una distancia de mas de diez coches sobre el coche de seguridad cuando se liberó la carrera.
«Buen trabajo», le dijo un muy serio Vettel a Webber, su compañero de equipo en Red Bull, tras desperdiciar nuevamente una pole. El alemán lleva cuatro consecutivas, pero sólo una victoria. Fue sancionado con un stop and go por violar el reglamento del coche de seguridad cuando conducía hacia la victoria. El alemán había tenido un gran inicio en el Hungaroring, conteniendo a un Alonso que superó a Webber en la primera curva, pero no pudo seguir el ritmo del alemán. Claramente molesto, Vettel cumplió con la penalización en la vuelta 32 y regresó a la pista tercero, por detrás de Alonso y delante de Massa.
Webber estiró de manera sorprendete el uso de sus neumáticos blandos, que a pesar del calor y del ritmo frenético del australiano aguantaron lo suficiente para que Webber hiciese el cambio a gomas duras y saliese por delante de Alonso y Vettel y un cómodo margen de regalo. Mientras, el asturiano, con un coche en ocasiones más de un segundo por vuelta más lento que el de sus rivales de Reb Bull, aguantaba como podía el acoso del alemán, cabreado y rabioso por la sanción, y por ver a su compañero de equipo largarse con la victoria.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios